Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas provocaron el ingreso de agua en áreas de circulación del Hospital de Clínicas, generando preocupación sobre el estado de la infraestructura. El doctor Jorge Giubi analizó esta situación en comunicación con Espresso Informativo por La Tribu 650 AM, donde aclaró que, si bien no se inundaron salas de internación, el volumen de agua sobrepasó la capacidad de los drenajes. El director señaló que las recientes obras viales sobre la avenida Mariscal López podrían haber alterado los desagües pluviales, convirtiendo los accesos al hospital en cauces de raudales que saturan las rejillas internas pese a las limpiezas preventivas.
Crisis en la provisión de insumos y medicamentos
Más allá de los problemas climáticos, la mayor urgencia del centro asistencial radica en el desabastecimiento de farmacia. Giubi detalló que los procesos de adquisición iniciados en noviembre del año pasado se encuentran estancados por protestas de empresas proveedoras y trabas administrativas. Esta parálisis, sumada a una importante deuda trasladada del ejercicio anterior, ha disminuido drásticamente el poder adquisitivo del hospital. Actualmente, el cuadro básico de insumos está “replecionado” y muchos ítems ya son inexistentes, lo que obliga a los pacientes a costear gran parte de su tratamiento de bolsillo.
Obsolescencia tecnológica y falta de equipos biomédicos
La situación de los equipos de diagnóstico es igualmente crítica, destacándose el caso del resonador magnético, cuya vida útil caducó hace tiempo. El director explicó que, al ser durante una década el único equipo gratuito del sistema público nacional, el volumen de pacientes aceleró su desgaste. Actualmente, el mantenimiento resulta más costoso que la compra de una unidad nueva; sin embargo, el Hospital de Clínicas no cuenta con un rubro asignado en el Presupuesto General de la Nación para la adquisición de equipos biomédicos desde hace once años, dependiendo exclusivamente de gestiones extraordinarias ante el Ministerio de Economía.
El factor humano ante un sistema deficiente
Al ser consultado sobre la confiabilidad del sistema de salud paraguayo, el doctor Jorge Giubi fue tajante al afirmar que la estructura actual es deficiente y requiere cambios estructurales inmediatos. No obstante, subrayó que el servicio se sostiene gracias a la empatía y la capacidad de gestión de los recursos humanos. El médico relató cómo los profesionales deben recurrir a redes de solidaridad para ubicar camas o medicamentos en otros centros ante la falta de disponibilidad interna. Para el director, el personal de salud trabaja bajo una presión constante para compensar las carencias materiales que el Estado no logra cubrir de forma regular.
Finalmente, el directivo reflexionó sobre la necesidad de migrar hacia una política de prevención para evitar que los pacientes lleguen a los hospitales con cuadros irreversibles. Si bien reconoció que no hay pasividad por parte de las autoridades actuales, enfatizó que el país arrastra vicios de planificación de décadas. La urgencia, según Giubi, no es solo solucionar los problemas coyunturales, sino instalar procesos de largo plazo que garanticen el acceso universal a una salud digna, reduciendo los niveles de mortalidad que hoy se ven agravados por la falta de tecnología y fármacos esenciales.


