Opinión

A los héroes se los honra más allá de los discursos

Por: Juan Augusto Roa (Encarnación).

Agregar La Tribuna en

A los héroes se los honra con mucho más que altisonantes discursos de ocasión y frases calculadas lanzadas en actos oficiales. Se los venera respetando su memoria, valorando el legado de entrega y sacrificio al servicio de la patria.

No pasa por ponerse una camiseta albirroja o colgarse una bandera al cuello. Es actitud, acción, compromiso y esfuerzo honesto y sincero por los ideales de bien común.

La celebración de la Paz del Chaco es una fecha altamente significativa para la historia de nuestro país, y de Sudamérica, porque marcó el fin de una carnicería entre dos pueblos vecinos y hermanos.

La recordación de esta fecha, sin embargo, en Encarnación adquirió matices peculiares —por decirlo en forma elegante— al punto de convertirse en una situación enojosa, rayando el absurdo.

Matices de una opereta que trataré de dividir en tres actos. Acto 1: la decisión del intendente municipal, Luis Yd, de realizar la ceremonia de recordación en el Centro Municipal de Arte (CEMA), en lugar del sitio habitual: la emblemática Casa de la Victoria.

Acto 2: El Museo de la Victoria viene arrastrando desde hace un tiempo problemas administrativos para su mantenimiento, como el atraso de 20 meses en el cobro del salario de la encargada y guía turística del museo, Dorys Cabrera, quien para evidenciar la situación instaló carteles alusivos a la vista del público.

Acto 3: El director del museo, Lilio Sotelo, mediante publicación en su página de las redes sociales, expresó su desacuerdo con la decisión de trasladar el sitio de celebración, y al mismo tiempo prohibió que se abra el museo ese día, ante la posible realización de un acto de repudio por parte de la funcionaria respecto de su situación laboral.

Epílogo: El traslado de lugar de celebración, presumiblemente para que los invitados no vean los carteles, y la prohibición de abrir en una fecha tan significativa un museo que atesora reliquias de una página dolorosa y heroica de nuestra historia, son una bofetada a la memoria de miles de compatriotas que dejaron el pellejo en las arenas del Chaco paraguayo.

Además, evidencian la falta de empatía, arrogancia e incapacidad por parte de quienes pueden y deben resolver una crisis originada en la misma burocracia administrativa.

No bastan los discursos para honrar la memoria de nuestros héroes.

También te puede interesar

Últimas noticias