Empezamos este lunes con el reflejo de las Pascuas, visionando un semestre 2026 de reactivación económica. El optimismo tiene base en la mejor recaudación hasta marzo pasado. A ambos agregamos la agenda de proteger el crecimiento y el pago de las deudas anunciadas por el nuevo ministro de Economía.
Como prensa nos esforzamos por mirar el devenir sobre la base de un presente con cuotas de realidad. Demasiado tiempo perdido sobre el pasado no parece muy inteligente, pues llorar sobre la leche derramada no suena convincente. Si lo hecho ya es difícil de modificar, entonces, es más sano alentar la construcción de un futuro llevadero que quedar en el círculo de puro lamentos.
Los datos de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), que informó que la recaudación hasta marzo pasado alcanzó G. 3.444.339 millones, son para dar un pronóstico de movimiento de dinero para el primer semestre de este 2026. Estamos citando un aumento del 10,4% en comparación con el mismo mes del año anterior, que en términos absolutos, el incremento equivale a G. 324.620 millones adicionales.
A esos números confirmados, de más tributo para el fisco y el agregado de posible mayor flujo de dinero a favor de la población, añadimos el compromiso gubernamental enfocado en pagos y crecimiento. Los desafíos partieron del ministro de Economía y Finanzas, Juan José Galeano. Tranquiliza saber que seguirá la tarea de sostener el crecimiento y la regularización con los proveedores del Estado.
Estamos seguros de que la mayoría ciudadana compartirá nuestro ideal. Se comprende que no serán fáciles los deseos expresados. Hay un contexto internacional (guerra entre EE.UU., Israel e Irán) que tendrá sus efectos. Los tributos mejorados aún resultan insuficientes ante los gastos anuales, las deudas crecen en intereses y blindar el crecimiento será complicado, justamente por lo mencionado en el campo externo y la propia realidad interna.
Aun ante ese panorama bien desafiante, sentimos que hay ocupación de las autoridades en que cualquier probable daño sea el menor en los hogares y, de ser posible, se agotarán todas las instancias para afirmar la expansión de un estándar de vida lo más digno posible. Solo agregamos, aunque pueda ser malinterpretado, que lo público no puede hacer todo solo. ¡Así como suena!
En ese espacio de observar al sector privado debe decirse que los empresarios del transporte tienen que justificar el subsidio que reciben, las farmacéuticas deben ser algo más equilibradas en sus costos de compra, producción y venta al Estado, y las constructoras tienen el deber de hacer un trabajo de excelencia, solo por citar a los mayores proveedores de servicios.
Quienes siguen los editoriales de La Tribuna conocen que nuestra intención es el Paraguay y, en ese marco, la responsabilidad país es colectiva y general. Nadie puede sentirse excluido ni ser marginado. Hay obligaciones para los gobernantes y gobernados, hay deberes para lo público y lo privado.
La responsabilidad es con la República. Más aún cuando hablamos de ponerse al día con los tributos, de usar correctamente esos ingresos, el pago de las deudas por servicios (que deben de calidad y precio), en medio de los cuales está el cuidado del crecimiento. Como si todo lo mencionado fuera poco, los deberes se deben cumplir en un mundo donde la pelea es en una zona petrolera.
Alentémonos entonces, entre la gente de bien, a que suban los ingresos, se paguen las deudas merecidas, que haya movimiento de dinero y se pueda sostener el crecimiento. En dichas premisas, cada ciudadano y cada sector político, económico y social debe hacer su parte dentro del territorio. Y, así como Paraguay, protejamos de manera interna el semestre 2026 ante un cuadro global que puede sumar sus innecesarias esquirlas de perjuicio.
Verde: Recaudación tributaria en alza
La DNIT reporta una suba de 10,4% en marzo y 2,9% en el primer trimestre, señal de mayor dinamismo económico y alivio para las arcas públicas.
Amarillo: El Estado recauda más, pero sigue con compromisos pesados
Hay alivio fiscal, pero persisten deudas con constructoras, farmacéuticas y otros proveedores; no alcanza para cantar victoria.
Rojo: Judicialización selectiva y desconfianza pública
Entre Rivas, Dalia, fiscales amenazados y editoriales sobre “blanqueos”, el sistema de justicia aparece como uno de los principales focos de desconfianza.










