Este 12 de junio se conmemora el final de la Guerra del Chaco (1932-1935) entre Paraguay y Bolivia. Pero ese protocolo de paz fue posible tras el extraordinario temple y heroísmo del soldado paraguayo, que defendió la soberanía de la patria frente a un bloque agresor numéricamente superior.
Paraguay –en aquel tiempo– superó con bravura una inferioridad militar y logística extrema para hacer retroceder y vencer al ejército boliviano. Para ello, la tropa nacional se adaptó y enfrentó el inhóspito monte de la Región Occidental, su temperatura extrema y escasez de agua.
Esa resiliencia ya fue puesta a prueba en la Guerra contra la Triple Alianza (1864/1870), en que la población aguantó con estoicismo el ataque de tres naciones. A esa herencia de arrojo, en la Guerra del Chaco se agregó el mejor conocimiento del terreno para proteger lo que es de uno y evitar la usurpación.
Cada paraguayo y paraguaya de bien debe sentir orgullo por la convicción con que se luchó por el suelo chaqueño. Fue una causa que involucró a miles de jóvenes que entraron a reforzar el uniforme verde olivo con la estirpe propia de una nación habituada y acostumbrada a soportar malos momentos y, aún así, salir adelante con gallardía.
Ese ADN característico del ser nacional se refleja actualmente en la selección paraguaya de fútbol, que enfrenta a la dueña de casa: Estados Unidos. La misma clasificación configura fielmente ese atributo de saber sobrellevar la adversidad, pues cuando todo parecía imposible, Paraguay venció a Argentina, Brasil, Uruguay y a otros equipos para retornar a la mayor exposición deportiva a nivel global.
Esa suma de cualidades especiales bien pueden resumirse en eso de la “garra” y la “pasión”, fuertemente arraigadas como identidad. En el ámbito deportivo, la “garra guaraní” simboliza la entrega y la fortaleza para superar la adversidad, valores que devienen del espíritu ante los desafíos más difíciles y complicados.
En fin, tomemos esta fecha para hacer flamear con orgullo la bandera tricolor en justicia a nuestros beneméritos del Chaco y proyectar la mejor vibra a la selección paraguaya de fútbol. Por encima de todo, hagamos honor a la sustancia y actitud de un pueblo mbarete (fuerte), que se agranda ante los obstáculos, sean del tipo que fueren.
EL SEMÁFORO DE LA TRIBUNA
Verde:
PUENTE BIOCEÁNICO: A METROS DE UNIR PARAGUAY Y BRASIL
La obra está a solo 13,6 metros de concretar la conexión física entre Carmelo Peralta y Puerto Murtinho. Es un hito logístico que puede reducir costos de flete, ampliar rutas comerciales y fortalecer exportaciones.
Amarillo:
NUEVA LEY DE TRANSFERENCIAS MONETARIAS
El Ejecutivo plantea actualizar el esquema de transferencias condicionadas y usar el Registro Social de Hogares como herramienta central. Puede mejorar la transparencia y control, pero también abre riesgo de uso clientelar si no hay auditoría, datos confiables y reglas claras.
Rojo:
EE.UU.-IRÁN: NUEVO ATAQUE Y RIESGO INTERNACIONAL
El nuevo ataque de EE.UU. a Irán y el debilitamiento de las expectativas del acuerdo, aunque sea internacional, impacta en energía, mercados, seguridad global y agenda diplomática. Puede escalar y afectar costos, comercio y estabilidad en un momento en que Paraguay también mira inversiones externas.










