Durante la emisión de Espresso Informativo, por La Tribu 650 AM, el ministro de Defensa Nacional, general (R) Óscar González, analizó la reconfiguración de las amenazas en el norte del país. Confirmó que no existe aún una prueba de vida del ciudadano secuestrado, aunque los trabajos de inteligencia militar se desarrollan sin pausa bajo el mando del CODI.
La arquitectura de la seguridad nacional enfrenta un escenario hostil en terrenos que abarcan entre 25.000 y 61.000 hectáreas de reservas forestales protegidas. Esta inmensidad geográfica representa una ventaja estratégica para los criminales, quienes conocen profundamente los senderos y las vías de escape dentro del monte denso.
El Ministerio de Defensa reveló que tiene la certeza técnica de que el gruo autodenomiando Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) opera actualmente en una confabulación logística directa con estructuras del narcotráfico regional. González enfatizó que los integrandes de la banda criminal abandonaron sus supuestos ideales para convertirse en elementos de narcotraficantes, vinculados a la protección de cultivos de marihuana.
Esta alianza permite a los grupos criminales acceder a recursos financieros y sustento operativo para mantener su capacidad de desplazamiento en la zona norte. La inteligencia militar ha identificado que las estructuras narco proporcionan sustento operativo a las células remanentes, integrándolas plenamente en la cadena delictiva transnacional.
Operaciones del CODI y el estado de inteligencia estratégica
El Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) mantiene una vigilancia permanente en los perímetros de interés para evitar el desplazamiento de los captores por las rutas principales. El ministro admitió sentir la misma ansiedad ciudadana que los familiares, pero advirtió que la inteligencia estratégica debe ser silenciosa para alumbrar el camino operativo.
La coordinación entre el Departamento Antisecuestro y el Batallón de Inteligencia busca asfixiar la movilidad de quienes portan armamento de guerra en las áreas rurales. El general González supervisa personalmente las incursiones en las zonas de conflicto, garantizando que no habrá pausas en los rastreos tácticos realizados por las fuerzas militares.
Captura de Sebastián Marset
Respecto a la detención de Sebastián Marset, el titular de Defensa calificó el hecho como un alivio operativo fundamental para la estabilidad de la seguridad regional. Sin embargo, las Fuerzas Armadas se mantienen en estado de alerta ante la posibilidad de atentados en represalia o luchas sangrientas por el liderazgo criminal.
La vigilancia se extiende a puntos críticos de la frontera, donde se monitorea cualquier indicio de rearme de los grupos vinculados al crimen organizado. El Ministerio de Defensa colabora estrechamente con la SENAD bajo directivas del Poder Ejecutivo, asegurando una capacidad de respuesta inmediata ante cualquier amenaza a las instituciones del Estado.


