Cuando Mariana se enteró, durante su embarazo, que su bebé nacería con paladar hendido, la noticia la llenó de miedo y preocupación. Se sintió abrumada, culpable, sin saber qué esperar. Fue entonces cuando alguien le recomendó la Fundación Operación Sonrisa.
Desde el primer contacto, Mariana encontró contención y apoyo. Psicólogos de la Fundación la acompañaron para prepararla emocionalmente, asegurando que ella y su familia pudieran enfrentar la llegada del bebé con tranquilidad y confianza.
La directora ejecutiva de la organización, Silvia Velázquez, explicó a La Tribuna que el programa no se limita a los recién nacidos, sino a toda persona que sueñe con realizarse la corrección quirúrgica para mostrar al mundo su mejor sonrisa, pero, por sobre todo, mejorar su calidad de vida. “Queremos que la gente entienda que no importa en qué momento de la vida se acerquen, siempre encontraremos la forma de hacerles la cirugía”.
Evaluación multidisciplinaria
Cada paciente que llega a la fundación pasa por un proceso exhaustivo. Los especialistas revisan signos vitales, peso, temperatura y realizan análisis de laboratorio. Se toman fotografías antes y después de la cirugía para documentar los resultados. “Nuestro objetivo es seleccionar a quienes estén listos, asegurando una cirugía segura ante todo”, contó.
El equipo incluye anestesiólogos, pediatras, fonoaudiólogos, odontólogos, psicólogos y enfermeros. También se asignan terapias específicas según las necesidades de cada paciente, como terapia de lenguaje, tratamientos odontológicos o sesiones psicológicas.
Cirugías para todas las edades
El lunes último comenzó una nueva temporada de cirugías que se extenderá hasta el viernes. Fueron seleccionados 65 pacientes, elegidos tras evaluar a 127 el domingo anterior. La prioridad son los niños que nunca recibieron cirugía, seguidos de adolescentes y adultos que necesitan correcciones.
Silvia aclara que los procedimientos incluyen intervenciones por primera vez y cirugías correctivas: “Algunos pacientes requieren ajustes a medida que crecen, y se las hacemos. También realizamos rinoplastias, que no solo tienen un componente estético sino funcional, pues ayudan a la persona a respirar mejor”.
Nuevos cirujanos se suman al equipo
Además, la fundación está entrenando a nuevos cirujanos para que se sumen al equipo de doctores voluntarios. “De paso, los médicos nuevos aprenden las técnicas que manejamos, por lo que puede que algunas cirugías sean más lentas, pero es fundamental para contar con más especialistas en el futuro”, explicó la entrevistada. Todos los profesionales son voluntarios y trabajan sin honorarios.
El próximo período de evaluaciones será el 18 de abril, pero las familias pueden acercarse antes para adelantar el proceso. “Invito a todos los que conozcan a alguien que necesite la cirugía de paladar hendido o labio leporino a que nos visiten. No esperen a las fechas oficiales, queremos ya encaminarlos a la cirugía”.
Resultados que cambian la vida
Cada cirugía mejora la alimentación, el habla y la autoestima de los pacientes. Para muchos adultos representa la primera oportunidad de sonreír plenamente. El trabajo de la fundación es un ejemplo de que el derecho a la salud, la dignidad y la felicidad no tienen límite de edad.



