En este contexto, toda la responsabilidad recae primeramente sobre el entrenador y luego en los intérpretes, los jugadores. Tras el mal debut, por supuesto, desde fuera, el hincha se pone la investidura de analista, aunque más desde el lado del fanatismo. Las esperanzas están muy fuertes, dar vuelta la “mala pata” es el objetivo y con este panorama sí o sí se avizoran cambios en el armaje del once titular. Sacando tres puntos clave del primer duelo, se podría citar las siguientes virtudes que propuso el rival y que nosotros lo recibimos con todo el peso: velocidad, juego asociado, potencia y actitud.
Paraguay tiene y de sobra, esas garras de fierro, pero lo debe recuperar, acompañado de buenas tácticas.
¿Qué piezas podría mover Alfaro?

Primeramente, suena con mucha fuerza que habría cambio en la posición que fue tan discutida en la previa del Mundial, la del arco. Si bien, Orlando Gill no tuvo mayor responsabilidad en el partido, se lo notó muy tenso, como fuera de sintonía, pero esto fue producto del contagio negativo que arropó a los demás. Es muy probable que se dé el turno a Gastón Olveira, quien también será su prueba de fuego en caso de ser titular. Respecto a la defensa, de la derecha hasta los zagueros se mantendrían y una muy buena opción sería cambiar en la zona izquierda, donde también se vio superado Júnior Alonso, por lo tanto, allí podría cumplir un buen papel Alexandro Maidana, para proponer salida, pero necesitará de la solidaridad del resto en la marca, teniendo la referencia que fueron apabullados por las bandas, ante la falta de cobertura.
La zona de contención tampoco se hizo sentir, con un Damián Bobadilla desconcertado, como también Andrés Cubas. Esto podría imbuir a que Bobadilla haga banca y Matías Galarza es de las mejores opciones que tiene Alfaro para proponer mayor sacrificio, acompañando a Cubas, o, en todo caso, apostar por el autor del gol, Mauricio Magalhes, quien propone juego y llegada.
Por fuera se vio muy poco de Miguel Almirón y Diego Gómez. En caso de que ambos sean cambiados, están para tomar la posta Alejandro Romero Gamarra y Gustavo Caballero.
La punta de lanza también está para ser cambiada
Antonio Sanabria no pudo ofrecer su impronta ante el repliego total del equipo. Tony es un delantero más suave, con la virtud de definidor, pero insistiendo de nuevo con la potencia, se podría decir que picaría en punta Isidro Pitta, apoyado por la habilidad de Julio Enciso.
En líneas generales, las cuestiones podrían pasar por: Gastón Olveira; Juan Cáceres, Gustavo Gómez, Omar Alderete y Alexandro Maidana; Alejandro Romero Gamarra, Andrés Cubas, Matías Galarza o Mauricio Magalhaes y Miguel Almirón o Gustavo Caballero; Julio Enciso e Isidro Pitta.
Se vienen días claves para encontrar la fórmula de la recuperación emocional como para cuestiones tácticas a ser definidas por el entrenador.







