En un hito sin precedentes para la ciencia nacional, jóvenes de la Universidad Nacional de Asunción desafían las limitaciones y elevan el nombre de Paraguay a lo más alto de la ingeniería aeroespacial, obteniendo el prestigioso Premio a la Excelencia en Brasil.
En el silencio de la noche paraguaya, el Ñakurutu —el búho más grande de nuestra tierra— despliega sus alas con una precisión asombrosa, dominando el cielo con una visión que atraviesa la oscuridad. Esta majestuosa ave rapaz, símbolo de sabiduría y equilibrio, ha servido de inspiración para un grupo de mentes brillantes que, al igual que el búho, han aprendido a elevarse por encima de los obstáculos para alcanzar objetivos que muchos consideraban inalcanzables.
Estudiantes de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FP-UNA) han transformado un sueño de ciencia ficción en una realidad tangible: el ÑakuSat, un satélite tipo CubeSat de 3U que no solo representó al país en el Latin American Space Challenge (LASC) 2025, sino que regresó a casa consagrado con el máximo reconocimiento a la disciplina técnica.
El proyecto, nacido en el seno del Club Aeroespacial de la FP-UNA, es una proeza de la miniaturización y el ingenio. En una estructura compacta de apenas 10x10x34.5 centímetros, los estudiantes lograron integrar una computadora de vuelo, antenas desplegables, sensores de temperatura, humedad y presión, y un sofisticado sistema de GPS.
“Estamos demostrando que el eje de Paraguay también apunta alto”, afirmaba con orgullo Juan José Fernández, integrante del equipo, antes de la competencia. El ÑakuSat no es solo una “caja” con circuitos; es un laboratorio orbital capaz de clasificar imágenes mediante redes neuronales artificiales y transmitir datos atmosféricos en tiempo real.
Acompañado por el cohete Ñakurutu I, este satélite simboliza la visión de una juventud que no espera a que las oportunidades lleguen, sino que las construye con sus propias manos.
El camino hacia Iacanga, São Paulo, no estuvo pavimentado con grandes presupuestos, sino con el esfuerzo colectivo. Ante el escaso apoyo financiero inicial, el equipo no se amilanó. Organizaron campañas solidarias, sorteos y actividades para costear el viaje y los componentes técnicos. Fue la propia ciudadanía la que, moneda tras moneda, ayudó a propulsar este sueño hacia las estrellas.
La recompensa a tanto sacrificio llegó en la sexta edición del LASC, la competencia de cohetería y satélites más importante de la región. En un escenario donde compitieron más de cien equipos de diez países de todo el mundo, Paraguay brilló con luz propia.
El Team FP-UNA fue galardonado con el Premio João B. G. Canalle de Excelencia Técnica. Este galardón no se otorga al azar; reconoce la rigurosidad en la ingeniería, el planeamiento estratégico y la ejecución impecable de un proyecto que compitió de igual a igual con potencias tecnológicas globales.
El vuelo del Ñakurutu paraguayo ha sido, como el del ave, silencioso pero certero. Han demostrado que, aunque los recursos sean limitados, la capacidad intelectual y la determinación de la juventud paraguaya no tienen techo.
Hoy, el ÑakuSat es más que un satélite; es el testimonio de una generación que ha decidido dejar de ser espectadora del progreso para convertirse en protagonista. El búho paraguayo ha extendido sus alas, y su vuelo promete llevarnos mucho más lejos de lo que jamás imaginamos.
¿Cómo apoyar al Team Paraguay?
El Club Aeroespacial de la FP-UNA continúa trabajando en futuros desarrollos. Para colaborar con estos jóvenes talentos o conocer más sobre sus proyectos, se invita a la ciudadanía a contactar a través de las redes sociales del @clubaeroespacialfp y los grupos de investigación asociados (GISPA, CDR, GITE y GIEM).
¡El futuro de Paraguay ya está en órbita!










