La Tribuna que cambia el juego

El profe Elián redibuja el mapa con la comunidad de Beterete-Cué

Elián Bracho, un joven docente de 24 años que no se queda en el molde, impulsa la primera contracartografía de Paraguay. A través de Renacer Betereteño, busca rescatar la memoria, corregir históricos errores geográficos y visibilizar a Beterete-Cué frente a su histórico aislamiento.

| Por La Tribuna
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Elián Bracho presenta el mapa actualizado de Beterete-Cué, donde accidentes geográficos como el Riacho Paloma recuperan su identidad correcta, desafiando las representaciones oficiales erróneas.

Elián de la Paz Bracho Álvarez es la prueba de que la juventud tiene el poder de transformar realidades. Nacido en el barrio Itá Pytã Punta de Asunción, este joven de 24 años creció mirando hacia la ribera opuesta: las tierras de Chaco’i y Beterete-Cué. Apasionado por la antropología, sociología y biología, Elián nunca se conformó con los saberes preestablecidos.

Su afán por preservar la historia lo llevó a convertirse, a sus 18 años, en uno de los autores independientes más jóvenes del país. Sus primeros folletos documentaron patrimonios irrecuperables, como el icónico “Volcán” de Itá Pytã Punta, desaparecido en 2025. Hoy, como estudiante de Antropología Cultural en el Ateneo Guaraní, vuelca esa misma dedicación hacia una comunidad que se niega a ser borrada.

<b>Las “Tierras de los Mbareté” frente al aislamiento</b>

Conocida por su tenacidad como las “Tierras de los Mbareté”, la comunidad de Beterete-Cué —anexada al distrito de Nanawa en 2021— es un símbolo de resiliencia pura. Por décadas, sus pobladores han enfrentado inundaciones y un aislamiento geográfico severo que empujó a muchas familias a migrar hacia Asunción o la vecina Clorinda.

El acceso terrestre depende del estado de Nanawa, el ingreso fluvial se realiza en embarcaciones rudimentarias y la ausencia de transporte público obliga a ingeniárselas para movilizarse. Sin embargo, frente a estas adversidades, los habitantes mantienen intacta su identidad productiva. De su tierra surgen la mandioca y la batata de mayor calidad en la región, sosteniendo una economía agrícola familiar que Elián admiraba desde niño a través de las historias que le contaba su abuelo.

<b>Contracartografía y el primer libro histórico</b>

Ante el silencioso borrado digital de la zona —donde plataformas como Google Maps rebautizan al Riacho Paloma como Río Pilcomayo y mapas antiguos omiten lugares clave como la Isla Obraje—, Elián decidió actuar. Mediante el proyecto Renacer Betereteño impulsa la primera contracartografía del Paraguay, una acción enmarcada en los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) para redibujar el territorio desde los ojos de sus habitantes.

A esta proeza, que sumó a la población a través del grupo de Facebook “Soy Beterete”, se le añade un nuevo hito monumental: la elaboración de la primera obra escrita dedicada exclusivamente a la localidad. Este libro inédito funcionará como un repositorio de memoria colectiva, recuperando relatos orales, fotografías de época y saberes locales. Elián y los pobladores no solo corrigen coordenadas GPS; están blindando el patrimonio cultural de esta zona fronteriza contra el olvido.

<b>Un profe que deja huella y rompe el molde</b>

El impacto de Elián trasciende los mapas y los libros; es un docente que desafía cualquier límite institucional. Técnico en Construcción Civil y experto en jardinería formado por el Sinafocal, se ha volcado de lleno a la educación no formal en instituciones comunitarias y oenegés como Neike.

Su espíritu proactivo, que ya había sido reconocido en el certamen de cortometrajes Acesip 2023 por su obra Zancudo, alcanzó recientemente un hito nacional: se consagró como el primer educador no formal (fuera del sistema tradicional del MEC) en ganar el premio “Profe que deja huellas” de la Fundación Dequení en 2025.

Este galardón, donde los maestros son nominados directamente por sus alumnos, visibiliza el inmenso poder transformador de la educación comunitaria. Elián Bracho no se queda en el molde; él construye puentes, acorta las distancias geográficas y demuestra, con hechos concretos, cómo la educación y la cultura le devuelven la dignidad a los pueblos olvidados.

La palabra del día

“Arraigo”

Definición: Vínculo o apego profundo que se siente hacia un lugar, sus costumbres y su territorio.

El concepto de arraigo define la misión de Elián y el proyecto Renacer Betereteño. Crear una contracartografía es mucho más que corregir un error en los mapas digitales; es fortalecer las raíces de una comunidad con su tierra, evitando que el aislamiento geográfico diluya su identidad y asegurando que las futuras generaciones conozcan y defiendan su verdadero hogar.

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