“Fui a consultar en la Urgencia del Hospital Psiquiátrico”, todavía no es una frase que se pueda decir ni escuchar con normalidad en ningún ámbito de nuestro país. Más allá de los prejuicios, la salud mental es un área que requiere ser atendida cada vez con mayor urgencia. El estrés y los trastornos de ansiedad son condiciones que afectan actualmente a una gran parte de la población, y que son atendidas actualmente en este centro asistencial, nos contó su director, el psiquiatra Hans Buggenthin.
Pasaron tres meses desde que despidieron a Juan de su último trabajo y, aunque no para de enviar currículums, simplemente no lo llaman. Las cuentas se acumulan y se siente al borde del colapso.
Una noche de domingo, ya no soporta y llama a su amigo Pablo a contarle que no le encuentra salida al pozo emocional en el que se siente.
“Voy ahora mismo junto a vos y te llevo al Hospital Psiquiátrico, sobre Venezuela; tienen una guardia de Urgencias y me comentaron que atienden bastante bien. Ahí te van a ayudar”, le dice Pablo desde el otro lado de la línea.
Luego de un debate interno y de decirse a sí mismo que él “no está loco para ir al Neuro”, Juan acepta la propuesta. En el Hospital Psiquiátrico es recibido por un especialista en psiquiatría que lo escucha, evalúa y le proporciona la medicación exacta para que continúe su búsqueda laboral, esta vez con mayor estabilidad mental.
La historia de Juan es la de muchos paraguayos que, sobrepasados por episodios de angustia, deciden vencer los prejuicios y buscar atención en el área de salud mental.
“Todo órgano tiene derecho a enfermarse”
En realidad, consultar con un psiquiatra debería ser tan normal como consultar con cualquier otra especialidad médica.
“Todo órgano tiene derecho a enfermarse, el cerebro también”, dice el doctor Hans Buggenthin, director del Hospital Psiquiátrico al recibir a nuestro equipo periodístico en un recorrido por los pasillos del centro asistencial, que es el único del país que atiende casos de urgencia psiquiátrica en forma exclusiva.
Por muchos años, se instaló la idea de que el Hospital Psiquiátrico, anteriormente llamado Neuropsiquiátrico, era un “infierno”, donde cientos de pacientes vivían hacinados en condiciones infrahumanas.
Por fortuna, el tiempo y la gestión mejoraron este escenario catastrófico. El doctor Buggenthin nos cuenta que la última vez que hubo más de 300 internos fue antes de la pandemia. Actualmente, ya contando los internados, los casos agudos y los internados por estancia corta, suman 180 pacientes que pernoctan en el hospital.
El profesional recordó que, yendo mucho más atrás en el tiempo, hubo épocas en que se tuvo a cerca de 700 pacientes alojados en el nosocomio.
Dejando atrás el carácter asilar
Si bien este concepto del Hospital Psiquiátrico como lugar para internarse está muy grabado en la memoria colectiva, la realidad es que este hospital está en un proceso de transición para dejar atrás el carácter asilar de este centro asistencial.
El concepto actual es que el paciente sea tratado en su crisis y, una vez controlada la situación, se reintegre a su comunidad, manteniendo un seguimiento con el médico.
En la actualidad, todavía queda un centenar de pacientes que forman parte del viejo sistema y aún residen en el hospital. Esto, debido a que el proceso es gradual, pero se apunta a que muy pronto se tengan solo internaciones temporales.
Según Buggenthin, muchos de los antiguos internos hoy residen en hogares sustitutos o en residencia, mejorando también su calidad de vida.
“Hay veces que una persona necesita consultar, ingresar a un familiar, y cuando un lugar tiene ese estigma es muy difícil dejarle a un familiar. Por eso, queremos fortalecer el enfoque de que uno lleva a su familiar a recuperarse y dejar ese enfoque estigmatizante”, expresó el doctor Buggenthin.
Aseguró que, hoy por hoy, la idea de “hospital terrible” ya no coincide con la realidad, sino que, por el contrario, “hay testimonios de personas que fueron atendidas y salieron de alta, dejando cartas de agradecimiento al personal de blanco por su estancia”.
“No digo que no haya sido así antes, no digo que no existan temas pendientes, pero el nivel del hospital está cuesta arriba”, afirmó el director.
Resaltó que mediante la ley 7.018/2022 se comenzó a pensar mucho más en el Hospital Psiquiátrico y se brindó más apoyo desde el Gobierno nacional.
El entrevistado resaltó que, aunque ya no se recibe a pacientes para internarse indefinidamente, tampoco niegan la internación si el criterio clínico indica que es necesaria.
Los pacientes pueden internarse en un ambiente clínico como en cualquier otro hospital general que trata a cualquier órgano del cuerpo humano. La diferencia es que ya no está permitida la permanencia de larga estancia.
Al consultársele al médico cuánto puede llegar a durar la corta estancia de un paciente, respondió que este tiempo es variable, pues se pueden encontrar con crisis cortas o con otras en las que la persona debe pasar por un periodo de regulación de la medicación.
A las personas que no requieren internación se les brinda un seguimiento ambulatorio intensivo, en el que el especialista lo convoca a consulta cada dos o tres días para controles.
Hans Buggenthin recomendó a la ciudadanía perder el temor a consultar en la especialidad de psiquiatría, pues “todos podemos necesitar atención a nuestra salud mental en cualquier momento de nuestra vida”.









