Los vínculos afectivos se forman a partir de múltiples factores que atraviesan el desarrollo humano, como el apego, el sentido de pertenencia y las experiencias previas. En este sentido, Magalí Jure Wolf explicó que toda interacción genera fricción, ya que las personas están en constante intercambio de valores, creencias, vivencias e idealizaciones. Esta retroalimentación forma parte natural de cualquier relación.
En una relación amorosa, este intercambio se intensifica por la presencia de expectativas, ilusiones y elecciones emocionales. La especialista señaló que todas las personas tienen tanto “banderas rojas” como “banderas verdes”, ya que estas también se construyen a lo largo de la vida a partir de lo que se experimenta, se observa o se escucha en el entorno.
A partir de estos aprendizajes, se construyen parámetros sobre lo que se considera normal, aceptable o negociable dentro de un vínculo. Sin embargo, Jure Wolf indicó que estos conceptos preconcebidos muchas veces llevan a confundir límites y a pasar por alto señales de alerta importantes.
Al referirse a las banderas rojas, la psicóloga advirtió que existen aspectos innegociables, como los maltratos verbales, físicos y psicológicos. También mencionó las conductas de control que implican limitaciones o privaciones, especialmente en lo social y económico, como impedir la independencia, reducir los vínculos sociales o desvalorizar a la otra persona por su situación laboral, económica, física o de salud.
Por otro lado, la especialista explicó que toda relación también depende del momento evolutivo y del nivel de madurez emocional de quienes la integran. Esto influye directamente en la forma en que se construye el vínculo y se enfrentan los conflictos.
En cambio, las banderas verdes aparecen en relaciones que promueven el crecimiento individual y en pareja. Jure Wolf señaló que se reflejan en la comodidad, el disfrute de compartir con el otro, la validación emocional, el respeto, el compañerismo y la construcción de proyectos en común. Incluso en momentos de crisis, estos vínculos mantienen la escucha, el respeto y la capacidad de resolver conflictos.
La psicóloga sostuvo que una relación sana no se basa en una entrega exacta o equilibrada en todo momento. Explicó que los vínculos son dinámicos y pueden atravesar diferentes etapas donde el equilibrio varía, pero se sostienen en la reciprocidad, el compromiso y el acompañamiento mutuo.
Cómo diferenciar las banderas
Banderas rojas
• Hay maltrato verbal, físico o psicológico.
• Existen conductas de control o limitación de la libertad.
• Se reduce la independencia o los vínculos sociales.
• Hay desvalorización personal, económica o emocional.
• Se imponen dinámicas que generan miedo o incomodidad constante.
Banderas verdes
• Hay respeto y validación emocional.
• Existe comunicación y escucha activa.
• Se promueve el crecimiento individual y en pareja.
• Hay compañerismo y proyectos en común.
•Se resuelven los conflictos con madurez y diálogo.


