La hiperhidrosis axilar es una condición más común de lo que muchas personas creen. Se trata de una sudoración excesiva en la zona de las axilas, que aparece sin una causa aparente y que puede generar incomodidad, inseguridad y afectar la calidad de vida de quienes la padecen. La dermatóloga Ángela Mariño explicó en qué consiste y qué se puede hacer al respecto.
La hiperhidrosis es una afección que se define como la producción excesiva de sudor, incluso cuando la temperatura no es elevada o la persona no está realizando actividad física, explicó Ángela Mariño, dermatóloga. Aunque el sudor es un mecanismo natural del cuerpo para regular la temperatura, en casos de hiperhidrosis se produce en mayor cantidad de lo normal.
Entre las causas más frecuentes se encuentra el origen genético, ya que en muchos casos es hereditario. También puede estar relacionado con estados de ansiedad o estrés. Además, ciertos hábitos, como el consumo excesivo de café, pueden estimular las glándulas sudoríparas y aumentar la sudoración.
Las fluctuaciones hormonales también juegan un papel importante, según explicó la especialista. La hiperhidrosis puede aparecer o intensificarse durante distintas etapas de la vida, como la adolescencia o pubertad, el embarazo y el posparto, así como en la menopausia. En algunos casos también puede estar asociada a trastornos tiroideos, como el hipotiroidismo o el hipertiroidismo.
Para controlar este problema existen varias medidas generales que pueden ayudar a reducir la sudoración. Una de las principales recomendaciones es mantener una adecuada higiene personal y realizar una ducha diaria. También se aconseja utilizar ropa de algodón o de tejidos transpirables y evitar prendas ajustadas o de materiales sintéticos que dificultan la ventilación de la piel.
La depilación axilar también puede ser útil, ya que el vello puede retener mayor cantidad de sudor y favorecer la aparición de olor. Asimismo, mantener una buena hidratación y aumentar el consumo de agua, frutas y verduras contribuye a una mejor regulación del organismo.
La dermatóloga señaló que, si la sudoración es persistente o genera una gran incomodidad, lo más recomendable es consultar con un especialista. Un diagnóstico adecuado permite evaluar diferentes alternativas de tratamiento, incluyendo procedimientos dermatológicos que ayudan a controlar la sudoración excesiva y mejorar la calidad de vida de los pacientes.


