La Tribuna que cambia el juego

La metodología Ludolecto transforma las escuelas públicas paraguayas

La Fundación Dequení impulsa Ludolecto, una innovadora metodología que utiliza el juego para enseñar a leer y escribir. Con presencia en 18 escuelas públicas del departamento Central, el proyecto ya transforma la vida escolar y emocional de casi 6.000 niños y niñas desde el nivel preescolar.

| Por La Tribuna
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Aprender jugando es la consigna: niños disfrutan de una actividad lúdica de lectoescritura en el patio de su escuela con el apoyo de la Fundación Dequení.

El aprendizaje en la etapa escolar no tiene por qué ser rígido. Entender esto es el primer paso para revolucionar la educación, y es lo que la Fundación Dequení realiza de forma ininterrumpida desde el año 2018 mediante su proyecto Ludolecto. Esta metodología, con un enfoque netamente didáctico e innovador, capacita a los docentes para potenciar el aprendizaje de niños de 5 a 12 años a través del infinito poder del juego educativo.

El poder de aprender jugando: ¿Qué es Ludolecto?

Es una estrategia pedagógica diseñada para fortalecer el proceso de lectoescritura, creando experiencias lúdicas que atienden las necesidades únicas de cada estudiante. El proyecto se enfoca en escuelas públicas ubicadas en comunidades vulnerables, acompañando tanto la mejora en los procesos de enseñanza como en la gestión escolar comunitaria.

Las cifras reflejan su contundente impacto: 5.890 niños participan actualmente en 18 instituciones. El proyecto se implementa desde el preescolar hasta el sexto grado en Ypané, San Antonio, Luque, Fernando de la Mora y, desde este año, suma dos escuelas en la ciudad de Villeta.

La consigna es clara y directa. Los docentes reciben herramientas para integrar dinámicas lúdicas, logrando que los alumnos asimilen mejor los conocimientos. Quienes participan se integran más rápido, socializan mejor e incluso replican los juegos en sus casas. La profesora Lilian, de la Escuela Oñondivepa de San Antonio, lo resume: “Me ayudó a cambiar estrategias, a pasar a momentos de diversión, de salir al patio a movernos un poco para luego entrar y empezar la clase con los chicos súper motivados”.

Historias que inspiran: el impacto real en las aulas

El verdadero éxito de Ludolecto se evidencia en las historias de vida. En la Escuela María Adolfina Lugo de Ypané, Danna, una niña de tercer grado apoyada por su abuela Tomasa, perfeccionó su lectoescritura con los cuadernillos de Dequení. “Danna aprendió a leer con fluidez gracias a los cuentos. Ella ama leer y lo hace mucho mejor ahora”, relata su abuela. Cuentos como “Yolanda y los yacarés” no solo le enseñan a leer, sino a proteger a los animales y al medioambiente.

En la misma institución asiste Charlotte, de 8 años. Al principio, enfrentó fuertes desafíos de adaptación; le costaba la lectura fluida e identificar letras similares como la “b” y la “v”. Sin embargo, la intervención de Ludolecto y el profundo cariño de Celina, la promotora educativa de Dequení, cambiaron su realidad. Hoy, Charlotte no solo lee de corrido, sino que ya crea sus propios cuentos e historietas y afirma que cuando sea grande quiere ser como la profe Celina, una profe que trae juegos para todos.

Afecto y un compromiso integral con la comunidad

Este hermoso avance es acompañado por docentes como la profesora Gloria, maestra de grado de Charlotte, quien destaca un factor esencial: el afecto. En zonas donde el acompañamiento familiar a veces alcanza solo el 50% por las exigencias laborales de los padres, el amor en el aula es vital. “Ludolecto nos ayuda en la enseñanza, pero también en la motivación diaria. Ese afecto facilita el aprendizaje porque ellos sienten confianza”, reflexiona la maestra.

La metodología va más allá de las paredes del aula. Incluso en la difícil época de pandemia, Dequení sostuvo esta innovación enviando materiales de lectura y proveyendo kits de alimentos e higiene, demostrando un compromiso social absoluto. Implementar el juego como herramienta pedagógica construye un camino lleno de cuidado y alegría. Con Ludolecto, queda demostrado que al combinar educación, diversión y contención, el potencial de nuestros niños y niñas no tiene límites.

La palabra del día

“Ludificación”

Definición: Técnica que aplica las mecánicas y el espíritu del juego en entornos educativos para mejorar el aprendizaje.

El concepto de ludificación encapsula la esencia de Ludolecto. Al cambiar el método rígido por el juego, la Fundación Dequení logra que la lectoescritura sea divertida y motivadora. Sumar el afecto docente a las herramientas lúdicas no solo potencia la retención del conocimiento, sino que transforma el aula en un espacio de inclusión y pura alegría.

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