Con el local repleto de fans provenientes de distintos puntos del país, Kany García defendió un concierto que desparramó energía y musicalidad de principio a fin.
Preparando el terreno
Al filo de las 20:00, la banda telonera subió al escenario: Purahei Soul. “Sí señora, somos los que cantamos en el mundial”, dijo en tono jocoso el cantante Miguel Narváez.
El proyecto musical se presentó en formato dúo. Iniciaron con su tema “Luna”, una polca canción contemporánea, una de las primeras que lanzaron hace años atrás. Continuaron con la guarania “Mborayhu asy” y luego con su tema propio “Aju ne rendápe”, una canción que hace referencia a la guarania “Nde rendápe aju” (música de José A. Flores y letra de Manuel Ortíz G.). Los atrapantes vibratos de Jeni Hicks y la hipnótica voz de Narváez provocaron sonoros aplausos.
Luego cantaron “Desapego”, esa canción que obliga a soltar algunas lágrimas, para luego proseguir con “Marina”, tema que escribió Miguel en honor a su fallecida madre. Cerraron con mucha energía interpretando otro éxito propio: “Swing Guaraní”.
Música que conecta
Sin mucho oropel ni tanta parafernalia, Kany supo llegar al corazón de las personas que simpatizan con sus obras. Con su concierto, supo cosechar el éxito que ya viene sembrando a lo largo de su carrera con canciones que se pasean entre distintos géneros y se deslizan entre varios temas como el amor, el respeto y la superación.
A las 21:06 se apagaron las luces y en las pantallas se proyectaron transiciones de imágenes de Kany en su niñez. Arrancó con una canción para ella misma: “García”. Con su voz que recoge el estilo flamenco y el soul norteamericano, la composición se desarrolla con mucho groove funkero. Batería, dos guitarras, piano, bajo y una corista con percusiones menores fue la banda que la respaldó en la noche.
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Siguió con “DPM”, al estilo flamenco español; Una vida buena, una cumbia cadenciosa y “La mala fui yo”, una ranchera para la que bajó a la parte inferior del escenario junto a sus músicos. El pianista tomó un acordeón y el bajista un baby bass dándole un toque más vintage.
Al terminar habló: “Buenas noches Asunción, buenas noches Paraguay. Siento con Paraguay una deuda de no tener las visitas que tuve en otros lugares y estoy tratando de arreglar eso y venir año tras año. Esta gira se llama Puerta Abierta y significa eso, botar las llaves y que la gente pueda entrar sin tocar”. El público estalló en gritos y aplausos.
A reglón seguido cantó el tema homónimo de su gira, al son de la rumba cubana con las congas al frente y la clave 2-3 sonando en las manos de la corista. “Para siempre”, “Me quedo sola” y “Lamento” fueron las obras con las que continuó el repertorio.
“Amar es más fácil”
Kany demostró que sin muchos recursos más que la honestidad de sus letras y la energía para defender sus canciones en el escenario son más que suficiente para dejar en claro que el éxito musical radica en la genuidad de las obras.
“Confieso” fue una de las canciones que el público cantó con tantísima energía. “Lo que en tí veo”, fue la canción que motivó a García para pedir más respeto a la diversidad sexual y obrar desde el amor.
“Hace como dos años escribí esta canción en Barcelona junto a una querida amiga y era pensando en la cantidad de veces que mi pareja tuvo que huir y pensando que ojalá muchas y cada una de las personas de nuestra comunidad encuentren cada vez más refugio y que cada uno de los países de Latinoamérica, incluyendo Paraguay, seamos más inclusivos, más sensatos, amorosas y amorosos, y nos demos cuenta que amar es muchísimo más fácil que el odio y el rechazo, eso es una mierda”, dijo y antes de terminar su voz se ahogaba en aplausos.
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Entre varias músicas románticas Kany fue desarrollando la parte final del concierto pero sin dejar de lado la fiesta rumbera. Su bachata “Gatita” movió muchas caderas así como su cumbia “La malquerida”, canción con la que dio fin a dos horas de concierto.
Tras el pedido de la gente, volvió acompañada de sus músicos tocando la fila completa de los panderos de la plena puertorriqueña, ritmo autóctono de su país. Y se despidió en 3/4 con “Tierra mía”.
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