Ambos nacieron en julio de 1943. Rada el 16 y Jagger el 23. Pero el uruguayo falleció el pasado miércoles 26, luego de que se le complicara una neumonía que le había tomado. Toda una referencia de la música uruguaya se hacía silencio. Afortunadamente, dejó mucho grabado y muchas generaciones podrán seguir disfrutando de toda su música.
La trayectoria artística de Rada se inicia en la década del cincuenta, del siglo pasado, cuando, con aún diez años, salía a las calles de Montevideo en las llamadas de candombe. Integraba una comparsa llamada Morenada.
Luego en los sesenta formó parte de un grupo de jazz, Los Hot Blowers, entre cuyos integrantes estaban los hermanos Osvaldo y Hugo Fattoruso, antes de que integren el grupo beat Los Shakers, crucial en el desarrollo del rock latinoamericano.
Rada fue a El Kinto, banda creadora del candombe beat, y entre cuyos miembros estaba el trovador Eduardo Mateo. En esos años, segunda mitad de los sesenta, no tenían muchos espacios donde tocar. Así, se arman los espectáculos “Musicasión”, experimento de candombe, rock, poesía y psicodelia que reunía a varios músicos. Se realizan cuatro espectáculos, todos en el Teatro El Galpón.
El primero, con muy poco público, pero la asistencia fue creciendo para cada recital, aumentando las funciones. En 1971 lanzaron un álbum que registra esta experiencia: “Musicasión 4 ½”, que tuvo varias ediciones.
Además, en esos recitales la actuación de Rada llamó tanto la atención que el sello Sondor lo convocó a grabar un simple y luego un álbum, el primero de su carrera como solista.
A principios de los setenta, Rada integra otra agrupación pionera en el candombe beat y el rock uruguayo: Tótem, que continúa el camino iniciado por El Kinto y con la que graba dos álbumes. En el primero incluye la canción “Dedos”, que unos años después sería versionado por el percusionista brasileño Airto Moreira en su primer álbum, llamado precisamente “Fingers”, y que fue lanzado en Estados Unidos por el sello CTI. La dimensión internacional de Rada crecía.
Ese disco incluía también temas de los Fattoruso, que para ese entonces ya habían ultrapasado el beat y estaban involucrándose en la música de fusión. Estaban viviendo en Estados Unidos y con el uruguayo Ringo Thielman formaron el grupo Opa.
En 1977 convocaron a Rada para que se les una y grabaron el álbum “Magic Time”, para el sello norteamericano Milestone.
Antes de viajar a Estados Unidos, Rubén había estado tocando en Buenos Aires con el grupo SOS, haciendo soul, funk y otros ritmos afroamericanos. Sus contactos con la escena rockera y jazzística argentina comenzaron en ese entonces. En 1980 graba el álbum “La banda”, con varios jazzistas argentinos, un clásico que este año fue reeditado en vinilo.
Pero el éxito pop de Rada ocurriría recién en 2000 con el álbum “Quien va a cantar”, que sonó en todo el continente con canciones como “Cha cha muchacha”, “Mi país” y el tema que da título al disco.
Padre de Julieta, Lucila y Matías, Rada recibió en el año 2011 el Grammy Latino a la Excelencia Musical.
Lamentablemente, solo una vez vino a actuar a Paraguay, en el 2004, en un festival a beneficio de las víctimas del incendio del Ykua Bolaños. Pero sí participó en el álbum “Ndaipóri frontera” (2025) de Néstor Ló y Los Caminantes. Allí tocó los tambores en el tema “Alma vieja”, en el que participaron también Daniel Maza y el rapero Avakuete. Su hija Julieta canta en el tema “Ya no quiero verte”.

En 2024, Julieta ofreció un show en Sacramento y su padre vino con ella. Pidió ir a ver el solar de Artigas, en el Botánico, y allá le llevaron los integrantes de Los Caminantes.
Referente de decenas de artistas y autor de una gran discografía, Rada fue despedido con emoción y pena por sus colegas y diversas personalidades en Montevideo. Los tambores sonaron con alma en su homenaje.


