Un acto de extrema violencia ocurrido durante los festejos de fin de año en Areguá dejó a una perrita gravemente herida, tras la detonación de un artefacto pirotécnico en su boca. Una perrita de pequeño porte resultó víctima de un hecho de violencia que terminó con la pérdida total de su mandíbula inferior, luego de que un joven de 15 años le introdujera un cebollón en la boca y lo hiciera detonar.
Intervención de Olfateando Huellas y primeros auxilios
El episodio de maltrato animal, ocurrió en el barrio Caacupemí de la ciudad de Areguá, en el contexto de las celebraciones por el cierre del año, una época en la que el uso irresponsable de pirotecnia suele generar consecuencias graves. El impacto del artefacto provocó lesiones irreversibles en el animal, por lo que los responsables lo asistieron de urgencia ante la gravedad del daño que sufrió. Tras conocerse el caso, la Asociación Olfateando Huellas intervino de inmediato y trasladó a la perrita a una clínica veterinaria para su atención especializada.
Los profesionales determinaron que la mandíbula inferior se encontraba completamente destruida, por lo que fue necesaria una cirugía compleja para retirar la parte afectada y estabilizarla. Actualmente, la perrita, bautizada como Canela, se encuentra en proceso de recuperación y lucha por adaptarse a su nueva condición física. Debido a la pérdida de la mandíbula, Canela ya no puede alimentarse ni hidratarse de forma autónoma, por lo que recibe comida y agua mediante una jeringa.
Proceso de recuperación y responsabilidad social
El equipo veterinario y los rescatistas trabajan para que, con el tiempo, logre acostumbrarse a este método y pueda alcanzar una calidad de vida aceptable. No obstante, su recuperación aún es larga, ya que necesita varias cirugías adicionales, además de medicación constante y cuidados especiales. Desde Olfateando Huellas señalaron que el caso refleja una preocupante falta de empatía y conciencia hacia los animales, así como la necesidad de reforzar la educación y la responsabilidad social.
Según estimaciones médicas, si no surgen complicaciones, Canela podría recibir el alta veterinaria en un plazo de entre 15 y 20 días. Las personas interesadas en colaborar con su tratamiento pueden comunicarse al número (0981) 266-016, correspondiente a Diana Camarasa, fundadora de la Asociación Olfateando Huellas.


