Un nuevo intento para salir de la cárcel realizó ayer Gianina García Troche, esposa del supuesto narcotraficante Sebastián Marset, ante la jueza del crimen organizado Rosarito Montanía. La resolución fue nuevamente negativa, como otros intentos anteriores.
Se realizó una audiencia de revisión de medidas donde la defensa solicitó arresto domiciliario para García Troche, bajo el fundamento de que ella no está involucrada en hechos ilícitos y que falsificaron sus firmas en actos de transferencia de propiedades.
Sin embargo, la jueza analizó los últimos hechos ocurridos en la cárcel de Viñas Cué, donde se encontraron varias cosas cuyos ingresos están prohibidas para una persona privada en libertad. Según la magistrada, aún existe el peligro de fuga por la conducta demostrada por García Troche. Por lo tanto, no hizo lugar al pedido de prisión domiciliaria presentado por sus abogados.
García Troche fue trasladada el 20 de febrero pasado de Viñas Cué al penal de Emboscada. Luego la jueza ordenó la verificación de su celda donde se encontraron artículos de lujo, chip de teléfono celular e inclusive preservativos. La gota que colmó el vaso fue que supuestamente ella dio positivo al consumo de marihuana.
Ella y su pareja, Sebastián Marset, están procesados en el caso A Ultranza Py, la mayor investigación que se realizó sobre crimen organizado en el país. García está imputada por supuesto lavado de dinero.
El abogado Luis Samaniego Correa, uno de los defensores de Gianina, señaló que a su cliente no le hicieron nunca la verificación de los documentos que supuestamente ella firmó (transferencia de inmuebles). La Fiscalía no analizó trazabilidad de vuelos en su acusación ni contrastó fechas con la ubicación real de la procesada, explicó. Dijo que su defendida estaba fuera del país el día que presuntamente firmó los papeles.


