La cosecha de soja en el Chaco paraguayo avanza a buen ritmo y ya cubre aproximadamente el 70% del área sembrada. Los resultados son ampliamente alentadores para el sector productivo nacional, con rendimientos que logran superar largamente los obtenidos durante las últimas campañas y renovadas expectativas para el desarrollo de la agricultura en la región. El área de soja estimada en la presente campaña dentro de la rica Región Occidental abarca unas 150.000 hectáreas aproximadamente, concentradas principalmente en todo el núcleo del Chaco Central. La cosecha que arrancó de forma oficial durante el pasado mes de mayo se extenderá ininterrumpidamente hasta la última semana de junio. Si bien los rendimientos presentan una importante variabilidad entre las distintas zonas y establecimientos, el promedio regional se ubica con firmeza entre 2.200 y 2.600 kilogramos por hectárea.
Según el ingeniero Daniel Caballero Velázquez, reconocido asesor agrícola, los mejores resultados se registraron en áreas que recibieron precipitaciones oportunas durante todo el ciclo del cultivo. En algunos sectores las siembras tempranas rindieron alrededor de 1.200 kilos por hectárea, mientras que en la próspera zona de Agua Dulce los promedios oscilaron fuertemente entre 2.200 y 2.700 kilos por hectárea. Agregó que en determinadas regiones de la geografía chaqueña, favorecidas por mejores condiciones de humedad, se registraron resultados calificados de excepcionales, con lotes puntuales que alcanzaron picos históricos de entre 3.800 y 4.000 kilogramos por hectárea. Asimismo, el profesional explicó para el espacio Campo Agropecuario que las precipitaciones tuvieron un papel decisivo en el desempeño de los cultivos. “Hubo lluvias generales y también puntuales. Donde las precipitaciones llegaron en tiempo y forma, los rendimientos fueron significativamente mejores”, indicó con claridad.
En lo relativo al aspecto sanitario, destacó que la campaña se desarrolló con gran tranquilidad. Se observó la presencia de trips y orugas, aunque sin causar daños de importancia. “No tuvimos problemas relevantes en soja. Las plagas estuvieron bajo control y el manejo fue exitoso”, comentó. Caballero considera que los resultados obtenidos permitirán a muchos productores cubrir sus costos de producción y recuperar el optimismo luego de varias campañas difíciles. “En los últimos cuatro años los rendimientos no acompañaron. Esta campaña vuelve a animar a los productores a apostar por la agricultura y a seguir invirtiendo en tecnología y manejo”, expresó el ingeniero, vislumbrando un excelente horizonte para el campo paraguayo, que consolidará un inmenso y sólido progreso en toda nuestra vasta región.








