En conferencia de prensa, el Comandante de la Policía Nacional, Crio. Gral. César Silguero, brindó el informe oficial sobre el operativo de seguridad desplegado durante el fin de semana para el Superclásico del fútbol paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño, disputado en el estadio Defensores del Chaco, el cual debió ser suspendido por falta de garantías.
Según explicó el alto mando policial, los primeros focos de conflicto se registraron en los anillos de seguridad exteriores. Un grupo de aficionados de Cerro Porteño intentó burlar los controles policiales portando boletos inválidos o ya escaneados. Al negarles el ingreso, estas personas comenzaron a generar disturbios en las afueras del recinto.
La violencia, sin embargo, no tardó en trasladarse al interior del estadio. Apoyado por imágenes del sistema de circuito cerrado, Silguero detalló que en el sector de Graderías Norte se produjeron cuatro episodios de desorden y violencia protagonizados por facciones antagónicas de la hinchada azulgrana.
La fuerza pública debió intervenir para restaurar el orden y resguardar la integridad de los asistentes pacíficos. Estos enfrentamientos dejaron como saldo 11 efectivos policiales heridos, de los cuales dos permanecen internados recibiendo atención médica en el Hospital Rigoberto Caballero.
Detenciones y controles en las inmediaciones
El reporte del operativo de seguridad en los alrededores del Defensores del Chaco arrojó las siguientes cifras durante los controles, 18 aprehendidos que arrojaron resultado positivo en el consumo de drogas; 6 detenidos que ya fueron puestos a disposición del Ministerio Público; 7 demorados por perturbación a la paz pública, así como 32 trabajadores informales (cuidacoches) identificados en la zona.
“La Policía Nacional lamenta profundamente lo ocurrido y se compromete con firmeza a seguir actuando dentro del marco de la ley para prevenir, contener y sancionar cualquier conducta que ponga en riesgo el orden público”, aseguró el Comandante Silguero. Finalmente, garantizó que ya se encuentran trabajando de forma coordinada con el Ministerio Público en la identificación de los inadaptados para tomar las medidas penales correspondientes.


