El escenario global experimenta una transformación sin precedentes y la plaza financiera paraguaya no está ajena a los profundos cambios. Durante el cierre de la segunda edición de la Convención Bancaria Paraguay 2026, la cita impulsada por la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), cerca de 400 ejecutivos del rubro se dieron cita para desmenuzar las tendencias que marcan el pulso del mercado, la nueva configuración geopolítica mundial, el blindaje de los ecosistemas digitales, así como el resguardo de la privacidad del usuario fueron los ejes centrales de una jornada cargada de proyecciones y análisis técnico.
Philipe Moura, catedrático invitado de la reconocida Fundação Dom Cabral (FDC), abrió el paraguas sobre el reacomodo de los poderes globales. Para el experto, América Latina goza de una posición envidiable para surfear la actual tormenta geopolítica, por lo que explicó que los bloques regionales como el Mercosur fungen como un gran escudo frente a una potencial avalancha de acuerdos comerciales asimétricos.
Asimismo, el analista subrayó que el próximo superciclo tecnológico, catalizado de forma directa por la inteligencia artificial (IA), demandará una cantidad ingente de minerales y electrificación. En este terreno, nuestra región brilla de manera excepcional gracias a sus recursos críticos como el cobre y el litio, sumados a una abundante matriz de energía baja en carbono. Países de la talla de Brasil, México y Argentina ya se perfilan como polos estratégicos en infraestructura de datos, incentivos fiscales y cadenas de suministro.
En la arena estrictamente digital, la seguridad cibernética acaparó todos los reflectores del encuentro. En ese contexto, en su momento, Luis Noguerol, académico de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay, advirtió que la simbiosis entre la inteligencia artificial generativa y la inminente computación poscuántica obliga a rediseñar de raíz cómo los bancos procesan, protegen y gobiernan su información.
El especialista derribó un paradigma histórico y peligroso, ya que hoy un dato perfectamente encriptado puede ser vulnerado si no existen controles dinámicos que eviten su exposición. Preservar la confidencialidad será, sin lugar a dudas, el dolor de cabeza estratégico más agudo que enfrentará la banca a lo largo de la próxima década.
Por su lado, Osvaldo Serafini, titular de Asoban, transmitió un mensaje de enorme serenidad al mercado, asegurando que la banca nacional ostenta sólidas certificaciones internacionales y una robusta gestión de riesgos tecnológicos. Sin embargo, fue categórico al afirmar que la higiene cibernética trasciende ampliamente a las entidades financieras y exige imperativamente una cultura de prevención transversal que involucre tanto a las grandes corporaciones como a la ciudadanía misma.
El componente de finanzas sostenibles también tuvo su espacio reservado. Fred Seifert, experto de la firma ERM, indicó que si bien la IA agiliza los criterios ESG al reducir pesadas planillas, también esconde severos riesgos reputacionales al reproducir sesgos invisibles. En paralelo, Gonzalo Pastorino, CEO de Boomit, desmitificó el marketing algorítmico, ya que advirtió que muchos bancos despilfarran enormes sumas persiguiendo prospectos no calificados porque sus sistemas aprenden patrones erróneos. Remató afirmando que el cumplimiento normativo de los datos es hoy un habilitador de confianza, no un mero trámite.
Asimismo, en esta Convención Bancaria Paraguay 2026 se abordaron las herramientas para la competitividad y los desafíos de la nueva Ley de Protección de Datos en el modelo operativo bancario.
En el eje de competitividad, Stella Guillén, presidenta de la AFD, destacó que ser competitivos no es solo prestar más barato, sino “prestar mejor”, alcanzar nuevos segmentos, financiar a largo plazo e innovar. Óscar Orué (DNIT) resaltó el proyecto de intercambio de datos entre su institución y Asoban para la transparencia fiscal. Por su parte, Gustavo Giménez, viceministro de Mipymes, advirtió sobre la severa exclusión financiera del sector, pues aunque representan el 98% de las empresas y el 61% del empleo formal, solo 1 de cada 10 mipymes accede a crédito bancario.
En cuanto a protección de datos, los expertos de la consultora EY enfatizaron la transición de la banca hacia una “economía de datos”. Juan Pablo Grisolia señaló que la información es hoy el principal activo para impulsar créditos, personalizar la experiencia y prevenir fraudes. Jorge Garnier recordó que las entidades son los mayores custodios de datos personales, lo cual es vital para la confianza del sistema.
Finalmente, Nabila Larroza explicó que una correcta gobernanza (inventarios y bases legales) y el Data Compliance no son un simple requisito normativo, sino habilitadores estratégicos para afianzar la confianza de clientes, reguladores y mercados.
A TENER EN CUENTA:
1 - Ventaja estratégica de América Latina frente a la IA: La región goza de una posición privilegiada para capitalizar el próximo “superciclo tecnológico”. Gracias a sus bloques comerciales, recursos minerales críticos (como el cobre y el litio) y su abundante matriz de energía limpia.
2 - Transformación urgente y transversal en ciberseguridad: El avance conjunto de la IA generativa y la computación poscuántica obliga a los bancos a rediseñar de raíz la protección de su información mediante controles dinámicos. Esto exige superar la encriptación tradicional y fomentar una estricta cultura de “higiene cibernética” .
3 -La gobernanza de datos y la inclusión financiera como ejes competitivos: En la actual “economía de datos”, el cumplimiento normativo (Data Compliance) y el resguardo de la privacidad dejaron de ser trámites para convertirse en los principales habilitadores de confianza del mercado. A la par, el gran desafío competitivo de la banca es “prestar mejor”.


