Economía

Energía renovable en Aña Cuá: la clave para industrializar al país

La maquinización del brazo Aña Cuá avanza como uno de los proyectos energéticos más relevantes de las últimas décadas. La obra permitirá incorporar 270 MW al sistema eléctrico nacional y fortalecer la disponibilidad de energía para el desarrollo industrial.

| Por La Tribuna
Vista general de las obras de maquinización del brazo Aña Cuá en Yacyretá.

La construcción de la central hidroeléctrica en el brazo Aña Cuá se posiciona como una de las principales apuestas del país para sostener su crecimiento económico en los próximos años. Con una capacidad proyectada de 270 megavatios (MW), la iniciativa busca no solo aumentar la generación de energía, sino también consolidar al Paraguay como un destino atractivo para inversiones industriales.

El proyecto forma parte de la ampliación de la Entidad Binacional Yacyretá y se basa en un concepto clave: aprovechar el caudal ecológico del río Paraná que actualmente fluye sin generar electricidad. Con la instalación de tres turbinas tipo Kaplan, se logrará transformar ese recurso en energía limpia y renovable, incrementando en aproximadamente 10% la producción total de la central.

Desde el Gobierno destacan que esta nueva capacidad energética no solo responde a la demanda interna, sino que también es un factor determinante para atraer industrias que requieren abastecimiento seguro y competitivo. En ese sentido, el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, calificó el proyecto como estratégico para el futuro del país.

“Significa la construcción de un futuro en nuestro país, previendo mayor cantidad de energía renovable”, sostuvo el funcionario durante una reciente verificación de obras, al tiempo de remarcar el potencial del Paraguay como proveedor de energía en la región.

La iniciativa se enmarca dentro de la Política Energética Nacional 2050, que apunta a ampliar la capacidad de generación y consolidar la integración energética regional. En este contexto, Aña Cuá aparece como una pieza clave dentro de una estrategia más amplia que incluye otros proyectos hidroeléctricos binacionales.

Además del impacto en generación, la obra también tiene un efecto económico directo. Se estima que la central generará ingresos adicionales cercanos a los USD 90 millones anuales, lo que refuerza su relevancia no solo energética sino también fiscal.

Otro aspecto relevante es el impacto en el empleo y la transferencia de conocimiento. Actualmente, el proyecto moviliza cientos de puestos de trabajo y promueve la participación de técnicos e ingenieros paraguayos, fortaleciendo capacidades locales en infraestructura energética.

A diferencia de otros desarrollos hidroeléctricos, la maquinización de Aña Cuá no implica nuevas inundaciones ni relocalizaciones, ya que utiliza infraestructura existente y devuelve el agua al cauce natural tras su aprovechamiento energético. Esto le otorga un componente ambiental favorable dentro del esquema de generación.

En un escenario donde la energía se convierte en un factor clave para la competitividad, el avance de Aña Cuá refuerza la posición del Paraguay como uno de los países con mayor disponibilidad de energía renovable en la región. La obra no solo amplía la oferta eléctrica, sino que también sienta las bases para un nuevo ciclo de industrialización apoyado en un recurso estratégico: la energía limpia.

También te puede interesar

Últimas noticias