La clínica, cuyas mejoras demandaron una inversión de G. 47.129 millones, equivalentes a unos USD 8 millones, presenta actualmente filtraciones en techos, acumulación de agua en distintos sectores y problemas eléctricos que afectan incluso a equipos médicos. La situación fue verificada por las propias autoridades de la previsional durante una inspección realizada en el centro asistencial.
El caso adquiere mayor relevancia por tratarse de una obra ejecutada mediante el fideicomiso que el IPS constituyó con el banco Atlas (empresa perteneciente al Grupo Zuccolillo) para financiar proyectos de infraestructura sanitaria. Según los antecedentes del contrato, la previsional transfirió G. 828.800 millones provenientes de los Fondos de Salud con el objetivo de impulsar la construcción y ampliación de hospitales específicos. Sin embargo, una cláusula incorporada al acuerdo permitió que el 76% de esos recursos fuera destinado a obras no programadas y otros gastos ajenos a los objetivos originalmente establecidos.
Entre esas obras figura precisamente la clínica 12 de Junio, cuyo estado actual genera interrogantes sobre la eficiencia de la inversión realizada y sobre los mecanismos de control aplicados durante la ejecución de los recursos. Además de las obras en deterioro, el contrato de fideicomiso es cuestionado por entregar al banco Atlas SA cientos de miles de millones de guaraníes del aporte de los trabajadores sin interés alguno.







