La inflación del mes de marzo de 2026, medida a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC), registró una variación del 0,8%. Este resultado refleja una notable desaceleración si se lo compara con el 1,2% observado en el mismo mes del año 2025.
Con los números sobre la mesa, el primer trimestre del año cierra con un balance positivo en términos macroeconómicos. La inflación interanual retrocedió al 1,9%, marcando un descenso continuo tras el 2,3% registrado en febrero de este mismo año y posicionándose muy por debajo del 4,4% documentado en marzo del año pasado, según reportes del Banco Central del Paraguay (BCP).

Radiografía de los precios: ¿Qué empujó el índice hacia arriba?
El principal motor de la inflación durante el tercer mes del año se encendió en el surtidor. La agrupación de transportes sufrió un impacto directo debido al encarecimiento de los combustibles.
Se registraron incrementos significativos en la nafta común, nafta súper, gasoil común y gasoil aditivado. Esta dinámica responde de manera directa al comportamiento de los precios internacionales del petróleo, los cuales sufrieron importantes subidas a lo largo del mes producto de la escalada en los conflictos geopolíticos en Medio Oriente.
Dentro del rubro alimenticio, las frutas y verduras, caracterizadas por su alta volatilidad, aportaron a las subas del mes, en conjunto con algunos servicios específicos de la canasta básica.
El impacto de los combustibles y los productos frescos encontró un freno en las góndolas de los supermercados y en las importaciones. Diversos segmentos alimenticios y bienes durables de origen importado registraron disminuciones que atenuaron el índice general del mes.
Las bajas más destacadas en la canasta de alimentos se dieron en carnes vacunas, de cerdo y de aves, así como en productos de almacén tales como bebidas gaseosas, panificados, pastas alimenticias, arroz y café.


