En un esfuerzo conjunto por conservar el patrimonio natural del país, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y WWF Paraguay presentaron la campaña nacional “Bienvenidos. Conocé las Áreas Silvestres Protegidas”. La iniciativa busca educar y conectar a la población con estos territorios, fundamentales para sostener la biodiversidad y garantizar una mejor calidad de vida.
La propuesta nace como respuesta a un déficit en la educación ambiental detectado recientemente. Según un estudio impulsado por ambas organizaciones, aunque el 74% de la población afirma haber oído hablar de estas áreas, solo una pequeña minoría comprende realmente su función y el impacto directo que tienen en la vida cotidiana de los paraguayos.
“Conocer es el primer paso para valorar, y valorar es el primer paso para proteger”, es el lema central con el que la campaña pretende transformar la percepción ciudadana y fomentar la responsabilidad compartida.
Un tesoro natural en cifras
Las Áreas Silvestres Protegidas (ASP) son territorios resguardados por ley que poseen un incalculable valor ecológico y cultural. Actualmente, Paraguay cuenta con 60 áreas protegidas públicas distribuidas a lo largo de diversas regiones, abarcando ecosistemas tan variados como bosques, humedales, sabanas y zonas secas.
El rol de estos espacios es vital para el equilibrio ambiental del país, destacándose en funciones como la conservación de la biodiversidad, ya que sirven de refugio para especies emblemáticas y amenazadas, como el jaguareté y el pájaro campana; la protección de recursos hídricos, que son claves para el resguardo y mantenimiento de las fuentes de agua; la regulación climática que ayudan a mitigar los efectos del cambio climático y la preservación cultural para custodiar importantes valores históricos y tradicionales de la región.

Mejoras de infraestructura y respaldo internacional
La campaña de concienciación no es una acción aislada, sino que forma parte de un proceso de modernización mucho más amplio. Este proyecto integral incluye la construcción de una identidad visual unificada para todas las áreas protegidas y un fuerte plan de mejoras en infraestructura física, con especial énfasis en la región del Chaco.
Para llevar adelante este ambicioso plan, el Estado paraguayo y WWF cuentan con un fuerte respaldo internacional. Las acciones son apoyadas financieramente por la Unión Europea, mediante su estrategia Global Gateway, y por el Banco de Desarrollo Alemán (KfW). Esta cooperación internacional apunta a fortalecer la gestión ambiental del país, asegurando que los esfuerzos de conservación se traduzcan en beneficios sostenibles tanto para el entorno natural como para las comunidades a largo plazo.


