En un contexto en el que Paraguay atraviesa severas dificultades climáticas y problemas de infraestructura, existe otra brecha que afecta diariamente a los ciudadanos: la desconexión digital. Las empresas de telecomunicaciones cobran tarifas por un servicio de excelencia, pero este suele ser intermitente. Ante esta situación, surge una innovadora solución tecnológica.
La plataforma Che Internet nace para exponer con datos duros las zonas oscuras de cobertura, los planes obsoletos y la verdadera velocidad del servicio. Su creador, Federico Espinosa, explica que el proyecto surgió de una frustración. Al intentar usar la red en la casa de su padre, notó que era inutilizable y descubrió que pagaban una suma muy elevada por un plan totalmente desfasado.
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Las compañías telefónicas casi nunca avisan a sus clientes para actualizar los planes y que paguen menos. Esto motivó a Espinosa a crear una planilla para comparar precios. Sin embargo, al investigar herramientas de inteligencia artificial, decidió transformar esa idea en una potente plataforma web gratuita que está al alcance de cualquier persona que sufra este problema en el país.
Red ciudadana de monitoreo y control
La iniciativa es mucho más que un simple comparador de precios. Se ha consolidado como una valiosa herramienta comunitaria donde los usuarios asumen un rol protagónico. Las personas ingresan, suben sus datos, comentan cómo funciona su internet, especifican la velocidad que reciben y el plan que abonan. Con toda esta información colectiva, el sistema construye un mapa de calor sumamente útil para todos.
Este mapa permite visualizar qué compañías operan de manera óptima en cada zona y cuáles ofrecen un servicio deficiente. La real importancia de este proyecto radica en el impacto de internet en la vida cotidiana. Una conexión inestable es catastrófica para quienes dependen de la red para el teletrabajo, la educación a distancia, el consumo de medios, la realización de videollamadas y otras tareas.
Una gran innovación de Che Internet es su medidor multiregión. Los medidores tradicionales realizan la prueba contra un servidor local, dando resultados engañosos. En la práctica, al usar YouTube o Google Drive, la conexión se realiza con servidores en el extranjero, donde se revela la verdadera calidad del servicio. Por eso, el nuevo sistema evalúa la velocidad de forma más realista.
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Inteligencia artificial para ayudar
Para determinar la calidad, la plataforma mide el ping, que es el tiempo que tardan los datos en viajar, y el jitter, que evalúa la variación de esa velocidad. El mayor beneficio para la sociedad es la integración de un asistente de inteligencia artificial diseñado para el usuario. Esta IA fue entrenada con leyes de la Secretaría de Defensa del Consumidor (Sedeco) y la legislación de Conatel.
Cuando un usuario sufre cortes y desea quejarse, el asistente redacta automáticamente una carta de reclamo. Este documento se ampara en las leyes e incluye los datos técnicos de la conexión, facilitando el trámite. Gracias a esta función, la herramienta superó las mil quinientas consultas desde agosto, impulsada fuertemente por comunidades de usuarios muy exigentes con la conexión.

Las deficientes conexiones mezclan infraestructura antigua e interferencias en zonas muy pobladas. Para usar esta web, los afectados deben buscar Che Internet, probar su velocidad y usar la IA para reclamar. El estándar debe ser un internet de alta calidad; esta herramienta beneficia a la sociedad recordando que hay total derecho a exigir por el valioso servicio que se abona mes a mes, sin falta.
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La palabra del día
Reivindicación
Definición: Acción de reclamar o exigir algo a lo que se tiene derecho y que ha sido ignorado o negado.
El concepto de reivindicación ilustra el propósito de Che Internet frente a las telefónicas. No se trata solo de medir megas, sino de recuperar los derechos del consumidor. Gracias a la inteligencia artificial y los datos exactos, los usuarios hoy tienen las herramientas para exigir y conseguir la conectividad que pagan.


