La tecnología digital y la inteligencia artificial (IA) pueden transformar la atención sanitaria y mejorar el acceso a servicios de calidad para miles de millones de personas. En muchas regiones del mundo, la distancia a los centros de salud, la sobrecarga del personal, las demoras en diagnósticos, medicamentos y vacunas, así como la escasez de recursos, dificultan que los pacientes reciban la atención que necesitan a tiempo. Incluso en sistemas más desarrollados, persisten problemas como largas esperas, pérdida de documentos y consultas breves.
La digitalización está cambiando de forma profunda cómo se presta, se accede y se vive la atención médica. No se trata solo de sumar tecnología, sino de redefinir la relación entre pacientes, proveedores y gobiernos. Herramientas como las consultas virtuales, el intercambio de datos y la aplicación de IA en decisiones clínicas, investigación y desarrollo pueden hacer que la atención sea más rápida, precisa y eficiente, además de contribuir a una mayor equidad en salud.
Uno de los avances más importantes es la telemedicina, que ayuda a superar barreras geográficas y otras limitaciones de acceso. A través de videollamadas, aplicaciones móviles y plataformas en línea, los pacientes pueden conectarse en tiempo real con profesionales de la salud sin importar la distancia. Esto beneficia especialmente a personas mayores, con movilidad reducida o que viven en zonas aisladas. Además, permite que trabajadores sanitarios locales consulten con especialistas lejanos para ofrecer mejores diagnósticos y tratamientos.
La telesalud creció con fuerza durante y después de la pandemia de covid-19. En Somalia, por ejemplo, el PNUD impulsó un servicio de telemedicina junto a socios internacionales que permite consultas remotas con especialistas y el registro digital de datos clínicos para revisión médica asincrónica.


