El filme dirigido por Basil Dearden fue la primera producción británica en nombrar explícitamente la homosexualidad y tratarla con simpatía. Fue estrenada en el Reino Unido el 31 de agosto de 1961 y en Estados Unidos en febrero del año siguiente.
Tras su estreno, la película resultó muy controvertida para la Junta Británica de Censura Cinematográfica, y en Estados Unidos se le denegó la aprobación del Código de Producción Cinematográfica de dicho país. Enfrentó una dura batalla contra la censura y para la opinión pública fue muy importante para aceptar la homosexualidad en el Reino Unido. Contribuyó en acelerar la posterior aprobación de la Ley de Delitos Sexuales de 1967, la cual legalizó parcialmente la homosexualidad en Inglaterra y Gales.
La película presenta a Melville Farr (Dirk Bogarde), un exitoso abogado londinense a punto de ascender en su carrera y que está felizmente casado en apariencia. Sin embargo, pronto se ve arrastrado a investigar una red de chantaje tras el suicidio de “Boy” Barrett, un joven obrero homosexual con el que mantuvo un vínculo afectivo pero no sexual.
Al profundizar en el caso, Farr descubre que la legislación británica de la época no protegía a los ciudadanos, sino que servía como el arma perfecta para que los extorsionadores persiguieran a varones homosexuales, obligándolo a arriesgar su carrera y su prestigio para exponer esta injusticia. Actúan también Sylvia Syms y Dennis Price.
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Basil Dearden tuvo una prolífica carrera como director, desde los años cuarenta hasta principios de los setenta. Entre sus filmes podemos citar “Objetivo: Banco de Inglaterra” (1959) y “Khartoun” (1966).
El ciclo “Historias prohibidas” continuará el 30 de septiembre con Marruecos.
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