El filme se exhibió el pasado 8 de marzo en la Casa Bicentenario de las Artes Visuales en una jornada especial en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. La proyección contó con el apoyo del Centro Cultural de la República El Cabildo, el Centro Cultural de España en Asunción (CCEJS), el Centro de Documentación y Estudios (CDE).
En esta semana, la película ha sido exhibida en varias ciudades como parte de una campaña de concientización sobre la violencia contra la mujer. De esta manera, el jueves 26 pudo ser vista en Ciudad del Este y ayer en Encarnación, con el apoyo de las instituciones mencionadas además de organizaciones locales e instituciones educativas.
Hoy se exhibirá en la capital guaireña, a partir de las 19:30, en el Centro Cultural La Estación. La función es organizada con la Sociedad Civil y Centro Cultural La Estación.
La gira continuará el martes 31 por Pilar. La proyección será en la Universidad Nacional de Pilar, a partir de las 18:00, con la participación de la Asociación Kuña Róga y Equipo Protocolo Lila de la UNP.
El objetivo de esta gira es contribuir a descentralizar el acceso a la cultura y promover espacios de reflexión crítica sobre la violencia de género, el acoso y la importancia del consentimiento en el ámbito público y privado.
Todas las funciones son de acceso libre y gratuito. Al finalizar cada proyección, se habilitará un foro de debate moderado por especialistas, donde se abordarán los protocolos de protección vigentes en las universidades y espacios públicos del país.
“Soy Nevenka” fue estrenada en el Festival de San Sebastián de 2024. Narra la historia real de Nevenka Fernández, quien logró una condena judicial por acoso sexual, contra un político. La película está basada en el libro “Hay algo que no es como me dicen: El caso de Nevenka Fernández contra la realidad” de Juan José Millás (2004).
El hecho ocurrió en 2000 cuando Nevenka Fernández, una economista de veintitrés años que trabajaba como concejala de Hacienda en el Ayuntamiento de Ponferrada (León), denunció por acoso sexual y laboral al alcalde Ismael Álvarez, un hombre de cincuenta años que había ganado las elecciones con mayoría absoluta en 1999.
La directora Bollaín, cuya película anterior “Maixabel” obtuvo tres premios Goya, presenta junto a la guionista Isa Campo un relato que enfatiza los mecanismos psicológicos del acoso antes que la documentación de los hechos. Mireia Oriol encarna a Nevenka con sobriedad, permitiendo que vulnerabilidad y determinación coexistan sin caer en el sentimentalismo. Urko Olazábal interpreta a Álvarez en un desempeño que la crítica caracterizó como “mentiroso y despreciable”, documentando el narcisismo y el abuso de poder mediante detalles de conducta: las llamadas frecuentes —hasta treinta diarias, según el testimonio de Fernández—, la presión sistemática que destruye la salud mental de la víctima y la marginación laboral tras la ruptura de una breve relación romántica que Álvarez había iniciado.
Para las organizadoras, llevar este film al interior del país busca generar un diálogo necesario entre el arte cinematográfico y la realidad social de nuestras comunidades, contando con el respaldo de académicas, activistas y gestoras culturales locales.


