Tras una larga espera que parecía interminable, la Albirroja salta de nuevo al escenario más gigantesco del fútbol mundial. Pasaron 16 años casi perpetuos desde aquella participación en Sudáfrica 2010, cuando nuestra querida Albirroja alcanzó por primera vez en su historia los cuartos de final de una Copa del Mundo y quedó a un paso de las semifinales.
Ahora, esta nueva generación toma la posta y el legado de aquellos héroes para devolver a todo un país esa ilusión que permanece intacta por la pasión que le ofrece el fútbol.Bajo la conducción de Gustavo Alfaro, Paraguay recuperó su identidad, su espíritu competitivo, sus garras y el protagonismo que históricamente siempre lo caracterizó en las Eliminatorias Sudamericanas.
El camino hacia la Copa del Mundo 2026 comienza a dar sus primeros pasos y a tomar forma con un desafío de gran nivel: Estados Unidos, nada más y nada menos que uno de los anfitriones de este Mundial, que por primera vez en su historia se realiza en tres países de manera simultánea con Canadá y México.
No será un simple partido, será el reencuentro de la Albirroja con el ambiente mundialista, una oportunidad para seguir fortaleciendo un equipo que volvió a despertar la pasión de millones de paraguayos.La historia recuerda la presencia de nuestra selección nacional en ocho citas mundialistas anteriores, con jornadas inolvidables, figuras legendarias y una camiseta que siempre estuvo para competir contra los mejores. Ahora, después de 16 años de ausencia, Paraguay vuelve a mirar al mundo de frente.
Comenzó la cuenta regresiva. La Albirroja está de regreso y la ilusión y el corazón de todo un país vuelve a latir más fuerte que nunca.Hoy día ya no queda más que decir, la Trionda (pelota) empieza a rodar para la selección nacional y el mundo entero; para adelante los guerreros guaraníes y a seguir haciendo historia en el mundo que cuentan con el apoyo y la fe de todo un país.¡Fuerza Paraguay!










