Retomó de esta manera la senda triunfal después de haber caído en su anterior certamen en Viena en la primera vuelta de la fase de clasificación previa.
El duelo que fue todo un verdadero adelanto de la Copa Davis que corresponderá disputar a los países a los que representan ambos tenistas, fue de extrema paridad y se dio el cambio de marcador por mínima diferencia en los tres sets que comprendió.
El primero se lo llevó el compatriota con un muy bien jugado tiebreak al que se arribó después del gran equilibrio en el juego de ambos. Lo propio ocurrió en la segunda manga, pero esta vez el desenlace fue a favor del europeo gracias a una mínima rotura que marcó la diferencia.
La tercera y decisiva vuelta volvió a mostrar a un Dani más agresivo y efectivo, tanto así como consiguió un break de diferencia en la primera parte de la pulseada, lo que le permitió distanciarse al punto de alcanzar doble diferencia a tiempo de llegar al siempre emblemático game bisagra número siete. Dani no aflojó e incluso protagonizó un cierre de lujo con un nuevo quiebre, completando la victoria por 7-6 (3), 4-6, 6-3.
Entre las instancias felices que Dani supo encaminar hacia la victoria, resaltan la salvación de siete de las nueve amenazas de quiebre que le impuso Dimitrov, quien apenas pudo lograr dos roturas. En cambio el paraguayo teniendo menos break points (solamente 4) materializó tres uno más que el europeo.
Otra vez se verá con Sonego
En segunda ronda de quali, Dani deberá enfrentar ahora al italiano Lorenzo Sonego, encontrándose nuevamente con el peninsular quien fue su “verdugo” en la ronda de apertura de Viena, cuando lo batió por 6-2, 3-6, 6-3.


