Marruecos volvió a demostrar que ya no quiere ser una sorpresa pasajera en el fútbol mundial. El seleccionado africano empató 1-1 ante Brasil en el estreno del Grupo C del Mundial 2026, en un partido donde volvió a competir de igual a igual frente a una potencia histórica.
El equipo dirigido por Carlo Ancelotti comenzó con dudas y se encontró con un rival intenso, ordenado y convencido de sus posibilidades. Marruecos, semifinalista del Mundial anterior, salió a presionar alto y encontró premio a los 21 minutos, cuando Ismael Saibari apareció para definir con calidad tras una asistencia de Brahim Díaz y sorprender al arquero Alisson. Conexión hispana para el gol, ya que tanto asistidor como anotador nacieron en España y decidieron representar al seleccionado del Reino.
La reacción brasileña no tardó en llegar. Con más peso individual que funcionamiento colectivo, Brasil encontró el empate gracias a Vinícius Jr., quien recibió dentro del área y resolvió con una definición de categoría para devolverle tranquilidad a la Canarinha antes del descanso.
En la segunda parte, el ritmo bajó y el encuentro se volvió más equilibrado. Brasil intentó imponer su jerarquía con sus figuras ofensivas, mientras Marruecos sostuvo su estructura defensiva y mostró nuevamente por qué se ganó el respeto internacional en los últimos años.
El empate terminó siendo un resultado valioso para ambos. Para Marruecos significa confirmar que su crecimiento no fue casualidad y que puede mirar a los ojos a los grandes. Para Brasil, en cambio, fue una señal de alerta en el inicio de la era mundialista de Carletto Ancelotti, quien se estrenó en Mundiales en este compromiso.
La Copa recién comienza, pero el Grupo C ya entregó una primera advertencia, nadie tendrá partidos sencillos.










