Escocia volvió a sentir una emoción que parecía lejana. En su regreso a una Copa del Mundo, el seleccionado europeo derrotó 1-0 a Haití y consiguió una victoria mundialista después de 36 años. El último festejo escocés en el torneo había sido en Italia 1990, cuando venció a Suecia.
El equipo dirigido por Steve Clarke no tuvo una noche sencilla. Frente a un Haití que regresaba a la máxima competición después de 52 años, Escocia encontró el único gol del partido a los 28 minutos. John McGinn apareció dentro del área luego de un rebote generado tras una acción ofensiva y su remate, con desvío incluido, terminó en el fondo del arco.
Con la ventaja, los escoceses intentaron controlar el encuentro, pero Haití mostró valentía y dejó una buena imagen en su vuelta al escenario mundial. El conjunto caribeño tuvo sus mejores momentos en el complemento y estuvo cerca del empate, especialmente con un cabezazo de Frantzdy Pierrot que pasó muy cerca del arco rival en los minutos finales.
La experiencia de Escocia terminó pesando. Con jugadores como Andrew Robertson, Scott McTominay y el propio McGinn, el equipo supo resistir y asegurar tres puntos fundamentales en un grupo exigente que también integran Brasil y Marruecos.
Para Escocia, el triunfo significa romper una larga espera y recuperar confianza en el escenario donde más le costó celebrar. Para Haití, aunque la derrota duele, quedó la sensación de haber competido de igual a igual.
Un gol, tres puntos y una victoria que lo coloca como líder del Grupo C que también lo comparten con Brasil y Marruecos.










