Tortura y mensaje mafioso: así ejecutó el Comando Vermelho en Pedro Juan

Comando Vermelho decretó la tortura y ejecución de un joven criminal de 26 años tras una trama de traición, narcotráfico y disputas de frontera.

| Por La Tribuna
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El comisario relató que este hecho tiene el sello de ajuste de cuentas de la mafia.

Un entramado criminal con el sello del crimen organizado transnacional se esconde tras el doble homicidio perpetrado en la frontera. Las investigaciones de la Policía Nacional apuntan a que la ejecución de la pareja fue ordenada directamente desde una prisión de Río de Janeiro por la cúpula de la facción criminal Comando Vermelho (CV), como castigo ante una serie de traiciones en el negocio del narcotráfico y disputas sentimentales.

El comisario César Diarte, jefe de Investigaciones de Pedro Juan Caballero, confirmó en conversación con Espresso Informativo de la 650 AM, que la víctima masculina poseía doble nacionalidad, múltiples órdenes de captura en Brasil por ejecuciones encomendadas y un extenso historial delictivo que inició cuando apenas tenía 14 años.

El perfil del fallecido y la “herencia” criminal

Con solo 26 años, el hombre ya se perfilaba como el jefe de una célula de sicarios al servicio de la estructura brasileña. El perfil del joven estaba marcado por un entorno delictivo hereditario: su padre fue ejecutado dos décadas atrás en el departamento de Canindeyú en el marco de una disputa entre capos de la droga.

De acuerdo con el informe de la Policía Civil de Brasil, el investigado se asentó en territorio paraguayo hace tres meses. En la frontera operaba en el tráfico de armas, narcotráfico y la coordinación de asesinatos por encargo.

“Son varias las aristas. La mujer asesinada era expareja de un líder narco recluido en Brasil. Tras la caída de este, el joven no solo asumió un rol en la estructura, sino que también inició una relación sentimental con la mujer, lo que fue leído como una alta traición por la facción”, explicó el comisario Diarte.

Modus operandi: Tortura y “simbolismo” mafioso

A diferencia de los habituales ajusticiamientos a balazos en la zona limítrofe, la víctima fue sometida a una prolongada sesión de torturas y murió a causa de severos traumatismos craneales propinados con objetos contundentes.

Los peritos constataron además que los perpetradores le sellaron los ojos con un adhesivo industrial (pegamento sintético), un ritual de ejecución utilizado por el Comando Vermelho que transmite un mensaje para la frontera: castigo a quien “ve lo que no debe”, roba droga o se involucra con la mujer de un superior, según ilustró el Comisario.

Allanamientos, rituales y logística encubierta

Así también, resaltó que la Policía Nacional ejecutó seis allanamientos en la zona que arrojaron la detención de cuatro ciudadanos brasileños, presuntos integrantes del comando operativo enviado desde Río de Janeiro para concretar el ajusticiamiento.

Durante los procedimientos en establecimientos rurales y viviendas alquiladas, los investigadores incautaron:

Armamento táctico: Municiones de calibres pesados (7.62 mm y .50), uniformes camuflados y equipos de radiocomunicación (walkie-talkies).

Logística encubierta: Contratos de alquiler en serie. Los sicarios operaban en modo “encierro”, movilizándose exclusivamente mediante entregas por delivery para evitar ser detectados por los controles preventivos.

El Policía enfatizó también que estas personas realizaban una especie de ritual antes de cometer sus crímenes. Esto pudieron determinar debido a los objetos encontrados en los allanamientos. Estos elementos hacen alusión a un culto incluyendo una calavera que presuntamente era utilizada en ritos previos a las ejecuciones empleados por la célula antes de concretar sus ataques.

Los cuatro aprehendidos y las evidencias incautadas quedaron a disposición del Ministerio Público para la continuación del proceso penal.

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