A pesar de haber confesado que entregó el dinero a dos amigos, la falta de una denuncia formal por escrito impidió su detención inmediata.
El arqueo de caja que reveló el faltante
El hecho quedó al descubierto durante un control de rutina en las recaudaciones del local.
Al momento de verificar los montos, las empleadas detectaron una importante inconsistencia entre el dinero en efectivo y los registros de caja. Ante esta situación, el personal alertó al sistema 911 de la Policía Nacional.
Agentes policiales acudieron al sitio para intervenir en el procedimiento. Al ser encarado, el trabajador sospechoso reconoció haberse apoderado de 25 millones de guaraníes y 1.089 dólares (monto que en conjunto supera los G. 33 millones).
Investigación en curso
Según declaraciones del comisario Pedro Espínola, el sospechoso afirmó que el dinero hurtado ya no estaba en su poder, sino que se lo había entregado a dos amigos.
Las autoridades aún no han dado a conocer la identidad de las personas involucradas ni la del cajero.
Por su parte, la fiscala Sandra Fariña dispuso la libertad del hombre en el lugar, argumentando que aún no se contaba con la denuncia formal por escrito presentada por los representantes legalmente autorizados de la empresa.
El trabajador se retiró del sitio mientras la Fiscalía aguarda la documentación requerida para avanzar con la causa penal.


