Todo se originó en Santa Rosa del Aguaray, departamento de San Pedro, donde un grupo de familiares denunció la desaparición de un ser querido, asegurando que se trataba de un secuestro y que los captores exigían dinero a cambio de su liberación, esta información no tardó en propagarse hasta España, donde otro grupo de parientes de la presunta víctima recibió el pedido de rescate de nada menos que 100 millones de guaraníes, junto con una “prueba de vida” enviada desde un teléfono celular.
Fue precisamente esa señal telefónica la que terminó marcando el rumbo de la investigación, pues, rastreando la ubicación del aparato electrónico, agentes del Departamento Antisecuestro de la Policía Nacional lograron establecer que la comunicación provenía de una vivienda situada sobre la ruta Caacupé, en la Compañía Caacupemí de la ciudad de Atyra.
Ya con esta información y con una orden judicial, la fiscalía y la Policía Nacional irrumpieron en la propiedad durante la mañana de este viernes y dentro de la misma, encontraron a la supuesta víctima, identificada como Zunilda Benítez de 24 años, y a un hombre de nombre Juan Gabriel Martínez Guzmán, de 28 años, señalado como el presunto captor, ambos fueron detenidos en el lugar y puestos de inmediato a disposición de la fiscalía.
Sin embargo, algo no cerraba para la fiscalía y los agentes uniformados, según relató el comisario Juan Pereira, director de Antisecuestro, al momento del hallazgo la mujer no presentaba signos de haber estado privada de su libertad, no se encontraba maniatada ni mostraba ningún indicio compatible con un secuestro real.
La historia terminó por caerse con los interrogatorios posteriores, principalmente por la declaración brindada por la mujer, según la policía, carecía de coherencia, lo que llevó a los investigadores a no descartar que todo se tratara de una simulación. “Hay ciertas inconsistencias en los dichos, por eso no descartamos un autosecuestro. El pago no se hizo, la comunicación inicial fue ayer (jueves) y hoy debía darse ese pago”, explicó el comisario Pereira, quien agregó que, aparentemente, la mujer y el hombre se habrían conocido hacía poco tiempo.
Ahora, la Policía intenta determinar con exactitud desde qué lugar fue grabado el video con la supuesta “prueba de vida”, pieza clave para reconstruir la secuencia completa del hecho, mientras, el caso quedó en manos del fiscal José Godoy, de la Unidad Especializada de Antisecuestros del departamento de San Pedro, jurisdicción a la que corresponde el caso debido a que la mujer es oriunda de la ciudad de Guayaibí.


