Tras ganar la confianza del propietario, desenfundaron armas de fuego, redujeron a toda la familia, golpearon brutalmente al comerciante y escaparon con dos automóviles que estaban en exhibición.
La víctima fue identificada como Jorgelino Centurión, propietario del local comercial atacado por los asaltantes este fin de semana sobre la calle 15 de agosto de Limpio y, según relató posteriormente, todo habría comenzado horas antes del atraco, cuando recibió mensajes de supuestos interesados en adquirir vehículos.
Recordó que el contacto se produjo poco después de regresar de una escribanía, donde había concretado la transferencia de otro rodado. Durante la conversación, los desconocidos realizaron varias consultas relacionadas con los vehículos disponibles para la venta y preguntaron incluso si contaban con sistema de rastreo GPS.
Las preguntas no parecían fuera de lo normal, según el propietario del local. De hecho, uno de los presuntos compradores llegó a comentarle que anteriormente había pasado frente al negocio, pero que lo encontró cerrado. Sin sospechar que detrás de aquellas consultas se escondía un plan criminal, Centurión informó a los interesados que ya se encontraba nuevamente en el local. Minutos después, los desconocidos aparecieron en la playa de ventas. Los dos primeros ingresaron simulando ser clientes, observaban los vehículos, realizaban preguntas y aparentaban interés en concretar una compra.
Según el relato de la víctima, uno de los hombres hablaba con acento portugués y portaba un arma de fuego. En cuestión de segundos, el supuesto comprador dejó de fingir. “Me apretó la pistola y ahí comenzó todo”, recordó el comerciante al describir los dramáticos momentos que le tocó vivir.
A partir de ese instante, los asaltantes obligaron a Jorgelino Centurión, a su esposa y a su hija de apenas siete años a ingresar a la oficina de la playa de ventas. Mientras mantenían a la familia bajo amenazas, exigían dinero en efectivo y reclamaban las llaves de los vehículos estacionados en el lugar, confirmó la Policía.
“La familia permanecía reducida mientras los asaltantes recorrían el negocio apoderándose de todo lo que consideraban de valor y, finalmente, encontraron las llaves de los vehículos disponibles en el local y se llevaron dos de los rodados: un Toyota IST y un Toyota New Corolla. Además, se llevaron todas las llaves que encontraron dentro del negocio, incluyendo la correspondiente a la camioneta particular del comerciante”, dijo el comisario José Acosta, de la comisaría jurisdiccional. Antes de escapar, uno de los integrantes de la banda propinó un fuerte golpe con el arma de fuego en la cabeza del propietario.
Ahora la Policía Nacional intenta reconstruir cada movimiento realizado por la banda antes y después del golpe. También dieron participación al Ministerio Público, específicamente a la fiscala Nadia Millán.


