El Ministerio Público y la Policía Nacional investigan el fallecimiento de Luis Esquivel, director de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, bajo la hipótesis principal de una autoeliminación.
El ministro Rodrigo Nicora informó que los trabajos periciales realizados en el departamento de la víctima presentan una alta certeza sobre esta versión, según la información técnica difundida a través de la señal de La Tribu 650 AM.
Los hechos ocurrieron en un departamento del barrio Sajonia, donde la pareja del funcionario reportó haber escuchado un estruendo mientras se encontraba en otra habitación.
El personal de criminalística recolectó pruebas balísticas, trayectorias de proyectil y registros fotográficos en el sitio para determinar la mecánica del disparo.
Por consiguiente, el cuerpo fue derivado a la morgue judicial para una autopsia exhaustiva que permita confirmar los hallazgos preliminares y brindar respuestas definitivas a los familiares. Luis Esquivel fue una pieza fundamental en la recopilación de inteligencia penitenciaria antes y durante la ejecución del Operativo Veneratio.
Trayectoria estratégica y rol en el Operativo Veneratio
El director de Establecimientos Penitenciarios, Rubén Peña, destacó que Esquivel fue nombrado meses antes de la intervención debido a su lealtad y conocimiento profundo del sistema.
Su gestión se centró en la recuperación del control estatal sobre la penitenciaría y en la reconstrucción de la infraestructura de seguridad que había sido destruida por grupos criminales organizados.
Análisis de amenazas y antecedentes de directores penales
A pesar de la peligrosidad del cargo, las autoridades confirmaron que no se registraron amenazas o extorsiones específicas contra Esquivel en los últimos meses.
No obstante, tanto Nicora como Peña recordaron que toda la cúpula ministerial recibió intimidaciones tras la desarticulación de bandas criminales en diciembre pasado.
Finalmente, el Ministerio Público ratificó su compromiso con la transparencia en la investigación para esclarecer las circunstancias que rodearon la determinación del funcionario.
La asistencia psicológica a los directores de centros penales sigue siendo un eje prioritario debido a la presión institucional y los riesgos inherentes a la gestión de reclusorios de máxima seguridad.


