Cuatro sujetos armados y encapuchados interceptaron al tesorero de una casa de cambios en Alto Paraná, lo obligaron a abrir el local tras el cierre para apoderarse de fajos de dinero. Según la Policía altopanaense, hasta el momento no se pudo precisar el monto robado.
Eran las 16 horas aproximadamente de este martes 24 de febrero cuando el establecimiento financiero, Casa de Cambios Alberdi, cerró sus puertas tras una jornada habitual de operaciones cambiarias. El tesorero identificado como Eduardo Villalba se retiró del local para dirigirse a su domicilio cuando todo cambió en cuestión de minutos. Alrededor de las 17:30 horas, a pocas cuadras de su hogar, Villalba fue interceptado por cuatro hombres armados y encapuchados que se desplazaban en una camioneta blanca; tres de ellos descendieron y forzaron al tesorero a volver al local de cambios. Uno de los asaltantes, usando el celular de Villalba, se hizo pasar por un directivo para comunicarse con el encargado de seguridad, Guillermo Cristaldo Vega, un suboficial retirado de la Policía Nacional, con la orden de abrir la casa de cambios.
Pese a que el protocolo exige que el gerente general autorice el acceso, el portón fue abierto sin las autorizaciones correspondientes, la alarma y los sensores de seguridad permanecieron silenciosos, según la denuncia.
Ya dentro del local, los hombres armados redujeron al guardia de seguridad, lo encerraron junto con Villalba y se dirigieron directamente al área administrativa. Allí se apoderaron del dinero en efectivo correspondiente a operaciones del día, que no había sido depositado en la bóveda. Hasta el momento, las autoridades no han revelado el monto exacto sustraído, ya que la empresa se encuentra realizando el correspondiente arqueo.
Tras consumar el robo, la banda huyó sin dejar rastros inmediatos, aunque minutos después la Policía Nacional reportó el hallazgo de un automóvil totalmente incinerado en el kilómetro 14, lado Acaray, en Minga Guazú, presuntamente utilizado por los autores del atraco.
El caso ha puesto bajo la lupa a las fuerzas de seguridad de Alto Paraná y, en ese sentido, desde La Tribuna, conversamos con el comisario Óscar Acuña, jefe de Investigaciones de la zona, quien afirmó que aún no se puede determinar el monto robado y que los investigadores trabajan intensamente para identificar y capturar a los responsables del hecho. La investigación también apunta a posibles fallas en los protocolos de seguridad e incluso a complicidades internas, ante el silencio de las alarmas y la efectiva operación de los asaltantes.
“La declaración del tesorero permitió establecer la dinámica inicial de ingreso de los vehículos implicados”, mencionó el jefe policial. Tras la denuncia oficial, se constituyeron en el lugar personal del departamento de Criminalística, personal de la comisaría jurisdiccional y personal del Departamento de Delitos Económicos y Financieros para el levantamiento de rastros y evidencias físicas en el lugar, la recolección de testimonios de funcionarios y testigos presenciales, como así también la verificación de registros de vehículos y cámaras de seguridad en la zona, y el seguimiento de líneas de investigación relacionadas con los presuntos autores y vehículos utilizados.



