Encarnación — Ningún itapuense pudo imaginar que el hallazgo de un cuerpo en avanzado estado de descomposición en un paraje rural haya desencadenado una serie de operativos que ya arrojan los primeros resultados clave en la tarde del domingo 15 de febrero.
Tras confirmarse mediante pruebas dactilares que los restos hallados en San Pedro del Paraná pertenecen a Félix Kanazawa, la Policía Nacional y el Ministerio Público ejecutaron allanamientos en el barrio San Isidro de Encarnación.
Estos procedimientos resultaron en la captura de dos hombres vinculados a una trama que combina el robo de activos financieros y una ejecución violenta.
La autopsia practicada a los restos del ex titular de la Dinac reveló una muerte traumática provocada por un shock hipovolémico, consecuencia de una herida profunda de arma blanca a la altura del cuello.
Kanazawa, de quien no se tenía rastro desde la madrugada del pasado 7 de febrero, habría sido víctima de un traslado forzoso desde el departamento Central hasta el sur del país.
El desenlace fatal se habría producido pocos días después de su desaparición, de acuerdo con el estado en que fue encontrado el cadáver en la compañía Potrero Yvaté.
El rastro financiero y la confesión de un técnico de celulares
La pista determinante para localizar a los sospechosos no provino del lugar del hallazgo, sino de una serie de transacciones bancarias inusuales.
Los investigadores siguieron el rastro de una compra masiva en Ciudad del Este, donde se utilizaron las aplicaciones de pago del ex funcionario para adquirir productos por un valor cercano a los 50 millones de guaraníes.
Esta operación llevó a la identificación de Óscar Zacarías, un técnico de celulares que terminó entregándose a las autoridades tras la difusión de la noticia sobre la muerte de la persona a quien horas antes estaba vaciando su cuenta bancaria.
Zacarías confesó haber adquirido el teléfono de la víctima a un precio sospechosamente bajo y, al notar que las aplicaciones bancarias permanecían activas, decidió vaciar los fondos disponibles.
Su declaración fue el eslabón que unió esa cadena para identificar a quien le habría entregado el dispositivo móvil.
Según los datos preliminares, el técnico señaló una vivienda específica en el barrio San Isidro, vinculando directamente a un efectivo de las fuerzas de seguridad en el hecho.
Militar bajo sospecha de ejecución y traslado
En el segundo allanamiento realizado en la capital de Itapúa, las fuerzas policiales detuvieron a Remigio Llano, un sargento primero que se desempeñaba como custodio en un penal de máxima seguridad en Minga Guazú, Alto Paraná.
Llano es señalado por los investigadores como la persona que aparece en los registros de circuito cerrado saliendo de la vivienda de Kanazawa el día de su desaparición. La hipótesis principal sugiere que el militar tuvo un rol activo tanto en el traslado de la víctima como en el posterior asesinato en la zona boscosa de Itapúa.
Buscan la camioneta de la víctima
Actualmente, las unidades de Investigación Criminal y Antisecuestro concentran sus esfuerzos en localizar la camioneta de Kanazawa, la cual habría sido utilizada para el desplazamiento de los involucrados.
En la tarde del domingo, este menester se detuvo por las inclemencias del tiempo en todo el departamento. Sin embargo, volverían a realizar un minucioso rastrillaje para ver si encuentran pistas que conecten al caso.
El comisario Juan Pereira confirmó que los equipos de trabajo se encuentran desplegados en diversas comunidades distantes de Encarnación, rastreando el posible paradero del vehículo.
Los detenidos permanecen bajo custodia del Ministerio Público, mientras se recolectan evidencias adicionales para determinar si existen más personas implicadas.


