En una reciente entrevista concedida al programa “Expreso Informativo” de La Tribu 650 AM, el comisario Javier Flores, Director de Investigación de Hechos Punibles de la Policía Nacional, brindó detalles reveladores sobre el violento atraco con explosivos ocurrido en Coronel Bogado.
Las investigaciones apuntan a una banda criminal multinacional, altamente peligrosa y con un vasto prontuario en varios puntos del país.
Una red criminal transnacional identificada
De acuerdo con el comisario Flores, el análisis de las evidencias incautadas y los rastros dejados en los vehículos abandonados (los cuales habían sido hurtados y robados en otras zonas del país) han permitido establecer un perfil claro de los atacantes.
- Composición: La banda está integrada por ciudadanos paraguayos y brasileños, estos últimos presuntamente vinculados a grandes facciones criminales de Brasil (como el PCC o el Comando Vermelho).
- Implicados: Se estima que entre 8 y 10 personas participaron de forma directa en el ataque, aunque la cifra supera la decena si se incluye al brazo logístico de la organización.
- Antecedentes violentos: Las pericias criminalísticas conectan a este grupo con otros hechos delictivos graves perpetrados en Yuty, Gral. Aquino y Alto Paraná. Además, están señalados como los responsables de un tiroteo en un control policial hace aproximadamente 22 días, donde hirieron a un oficial.
“Son organizaciones bastante peligrosas y muy violentas. Ya han actuado en otros puntos del país con bastante violencia”, advirtió el jefe policial.
El misterio de los explosivos y los dos detenidos
Hasta el momento, la causa cuenta con dos detenidos (un hombre y una mujer). Estas personas están bajo la lupa del Ministerio Público, a cargo del fiscal Rodolfo Colmán, no necesariamente por haber detonado los explosivos, sino por ser los presuntos proveedores de los mismos.
Los explosivos utilizados están sujetos a una estricta regulación legal. Los detenidos, que tenían estos materiales en su poder, alegaron haberlos “perdido”, pero no reportaron su desaparición a las autoridades competentes, lo que levanta fuertes sospechas sobre su negligencia o posible complicidad.
Respecto a la magnitud de la explosión, Flores señaló que la destrucción total de las cajas de seguridad demuestra que los delincuentes utilizaron una carga de explosivos muy superior a la necesaria. “No manejaban ciertamente la capacidad de resistencia de los elementos (la bóveda)”, explicó, atribuyendo esto a una falta de conocimiento técnico por parte de los asaltantes.
¿Asalto fallido o elemento distractor?
Uno de los datos más llamativos del caso es que los criminales no lograron llevarse ningún objeto de valor ni dinero.
Ante esto, los investigadores manejan dos hipótesis:
- Mala información: Los delincuentes operaron bajo datos erróneos sobre el contenido de las cajas y la resistencia de las mismas.
- Maniobra de distracción: La Policía Nacional considera fuertemente la posibilidad de que este gran despliegue haya sido diseñado para concentrar a las fuerzas del orden en Coronel Bogado, dejando desprotegidas otras zonas con alto movimiento económico.
Para contrarrestar esta última táctica, la Dirección de Planificación de la Policía ha reforzado la presencia preventiva y táctica en otros puntos estratégicos del país, asegurando que “no se descuida ningún otro sector”.
Depuración interna en Caaguazú
Aprovechando la comunicación, el comisario Flores (quien tiene a su cargo a los 17 departamentos de investigación a nivel nacional) fue consultado sobre el caso de los policías involucrados en una “barrera falsa” en Caaguazú. Confirmó que Asuntos Internos ya tomó cartas en el asunto y que los agentes implicados han sido separados de sus cargos y puestos a disposición de las autoridades institucionales.
La Policía Nacional, en conjunto con el Ministerio Público, ultima detalles procesales y prepara inminentes órdenes de captura y allanamientos para desarticular definitivamente a esta facción transnacional.


