El perito informático de la Municipalidad de Lambaré, Ramón Alberto Bruening González, complicó más la vida al exintendente de esta ciudad Armando Gómez, al confirmar en juicio, como testigo, que existía un sistema de nulidad de pagos de impuestos en las computadoras.
Bruening indicó que a la gente que pagaba sus impuestos se les otorgaba comprobantes impresos legales, mientras que en el sistema informático se anulaban los pagos, pero para el usuario aparecía “pagado” para que no hiciera ningún reclamo.
El burdo sistema, revelado por el testigo, fue expuesto ante el Tribunal de Sentencia integrado por los jueces Adriana Planás, Matías Garcete y Elsa García. El fiscal acusador es Francisco Cabrera, que en su escrito de acusación ya describió cómo funcionaba el esquema, lo cual fue ratificado por el testigo.
La Fiscalía acusó al exintendente y a otros funcionarios por hurto, alteración de datos relevantes para la prueba, estafa mediante sistemas informáticos y asociación criminal. El hecho habría ocurrido principalmente entre el 24 de enero y el 25 de octubre del 2019.
En el expediente del caso están acusados también el exdirector de Administración y Finanzas, Roberto Éver Paredes; el exjefe de Tesorería, Rodrigo Javier Portillo; el exfuncionario de Gestión Tecnológica, Ricardo Ronald Ricciardi, y el exdirector interino de Gestión Tecnológica, Édgar Iván Villalba Torreblanca.
A pedido de la Fiscalía, el Tribunal ordenó en el juicio la exhibición de documentales al testigo Bruening González para que ratifique o niegue su contenido. Era sobre la forma en que se anulaban las facturas. Ratificó plenamente. Luego explicó que en el sistema informático se creaban perfiles falsos de usuarios y, a través de ello, se intentó simular la cancelación de facturas.
La Fiscalía sospecha de la asociación de funcionarios en el caso, especialmente de Tesorería, Finanzas y Tecnologías de la Información. Otros testigos del sector privado ya hablaron también en el mismo juicio; por ejemplo, Tarek Abdel Hamid, exgerente de Osman Trading SRL, y Rolando Zuccolillo, empresario de transporte.
Ambos confirmaron que las empresas para las cuales trabajaban realizaron pagos de impuestos a la Municipalidad de Lambaré y que su contabilidad dio como válidas dichas facturas.
Según la Fiscalía, la anulación de facturas se realizaba de la siguiente manera: una vez que el contribuyente hacía el pago correspondiente, se le entregaba el comprobante de ingreso original por el pago de su impuesto. Posteriormente, al concluir el horario laboral, estos pagos se anulaban en el sistema informático por usuarios que tenían el permiso para dicha operación. Así, esos importes no ingresaban a las arcas de la Municipalidad.
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