El Ministerio Público (Fiscalía) imputó en calidad de coautores por homicidio doloso a un joven de 21 años y a dos adolescentes. Las pericias forenses y las imágenes de videovigilancia reforzaron las hipótesis sobre la premeditación en la ejecución del hecho, según confirmó el agente fiscal de la causa, Carlos Ramírez, para el programa Espresso Informativo por La Tribu 650 AM.
Abstención de los procesados y recopilación de imágenes de videovigilancia
Los procesados en el marco del expediente judicial hicieron uso de su derecho constitucional de abstenerse de declarar. La persona adulta convocada a la sede fiscal no prestó declaración indagatoria tras su detención oficial.
Los dos menores de edad compadecieron ante el Juzgado Penal de la Adolescencia bajo las mismas garantías procesales.
La secuencia de grabaciones de circuitos cerrados permitió reconstruir los movimientos previos de los imputados en la escena.
Las imágenes colectadas por los investigadores registraron el traslado de una caja de cartón minutos antes del desenlace.
Las cámaras de seguridad de la zona captaron a la víctima en compañía de una de las procesadas hacia el punto del hallazgo.
Hallazgo del cuerpo y diligencias de la Policía Nacional
La localización de los restos mortales derivó de un reporte confidencial que orientó los procedimientos hacia la vivienda de un familiar. La extensa búsqueda inicial en un tajamar se complementó con un allanamiento urgente en la propiedad señalada.
Las evidencias levantadas durante la inspección técnica fueron derivadas al Departamento de Criminalística de la Policía Nacional (Policía).
Los peritos forenses analizan los elementos punzocortantes incautados para determinar si corresponden a la herramienta utilizada.
La precisión en los cortes del cuerpo sugiere que los ejecutores poseían conocimientos sobre procedimientos de desmembramiento.
Respecto al impacto de las evidencias recabadas, el representante de la Fiscalía enfatizó: “En mis 26 años de antigüedad en el Ministerio Público nunca vi un crimen como este por la forma del desmembramiento y la forma en que se ensañaron”.
Determinación del móvil del hecho y tareas de investigación criminal
La representación del Ministerio Público (Fiscalía) aboca sus esfuerzos a precisar el grado de participación individual de cada imputado. Los análisis sobre los dispositivos telefónicos incautados aportarán datos sobre la planificación del evento delictivo.
El cotejo de los indicios biológicos en laboratorio consolidará el cuadro probatorio para la acusación formal.
Los estudios de criminalística de la Policía Nacional (Policía) determinarán la secuencia cronológica de las agresiones.
La evaluación psicológica a los adolescentes imputados integrará el expediente del juzgado especializado.
Las investigaciones del equipo fiscal continuarán con la recolección de testimonios en el entorno barrial, según concluyó Carlos Ramírez.


