En el marco de las investigaciones del megaoperativo “A Ultranza Paraguay”, el pasado 12 de mayo el fiscal Deny Yoon Pak se constituyó en el penal de máxima seguridad para mujeres de Emboscada. El objetivo de la diligencia fue tomar, por segunda ocasión, la declaración indagatoria a Gianina García Troche, de nacionalidad uruguaya, quien estuvo acompañada por su equipo de abogados defensores.
La presencia del agente del Ministerio Público en el recinto penitenciario fue confirmada de manera oficial por el viceministro de Política Criminal del Ministerio de Justicia, Rubén Maciel Guerreño.
Antecedentes y perfil de riesgo
Esta es la segunda vez que la esposa y madre de los hijos del prófugo Sebastián Marset comparece ante los investigadores. Su primera declaración tuvo lugar en octubre de 2025, ocasión en la que el fiscal se trasladó hasta la prisión militar de Viñas Cué, recinto donde García Troche se encontraba recluida en aquel entonces debido a que su perfil es catalogado por las autoridades como de alta peligrosidad.
Días decisivos para la Fiscalía
La reciente comparecencia representa una de las últimas diligencias procesales en esta etapa del caso. El equipo investigador trabaja a contrarreloj, ya que tiene tiempo hasta el próximo miércoles 20 de mayo para presentar el requerimiento conclusivo contra la procesada.
En dicha fecha límite, la Fiscalía deberá tomar una decisión sobre el futuro legal de la mujer: determinar si formula una acusación formal para elevar la causa a juicio oral, si pide su sobreseimiento, o si solicita la suspensión del procedimiento, entre otras salidas procesales vigentes.
El rol en la red criminal
Gianina García Troche se encuentra fuertemente implicada en las pesquisas de la Operación A Ultranza, la cual desnudó un esquema multimillonario de lavado de dinero proveniente del narcotráfico internacional, presuntamente liderado por su pareja, Sebastián Marset.
Según la hipótesis que manejan los investigadores, la vinculación y el rol de García Troche dentro del entramado ilícito se habría dado a través de la creación y administración de empresas fachada, las cuales fueron estratégicamente montadas para sostener y blanquear los activos de la red criminal.


