Mientras la Fiscalía sigue con la investigación contra el supuesto narco Narciso Ayala, alias Bugão, la jueza penal de Garantías de Crimen Organizado, Rosarito Montanía, ordenó ayer que el mismo cumpla prisión preventiva durante una audiencia de imposición de medidas que se realizó en el Palacio de Justicia de Asunción.
“Bugão” estuvo acompañado de su abogado Luis Acuña en la audiencia, donde su abogado relató sus antecedentes como ganadero y hombre de trabajo. Por esta razón pidió su prisión domiciliaria con uso de tobillera, mientras sigue el proceso judicial contra su cliente.
Sin embargo, la Fiscalía ratificó la imputación en su contra según un escrito presentado por la institución. Se le investiga por tráfico internacional de drogas, asociación criminal y lavado de activos. La magistrada consideró que la expectativa de pena por estos delitos es muy alta por lo que decidió remitir al imputado a prisión preventiva.
“Bugão” fue capturado dentro del marco de la operación Surcos del Sur en el barrio María Auxiliadora de Encarnación junto con su hermano mayor, Francisco Delosanto Ayala (alias Chapéu).
Era considerado un objetivo prioritario por las autoridades y estaba prófugo desde el 2021, tras la operación Jerjes I, que desarticuló una estructura dedicada al envío de cocaína desde Perú y Bolivia hasta Paraguay, que luego reenviava a Brasil y Europa. También hay sospechas de que traficaba también marihuana a Chile.
El detenido vivía en una lujosa vivienda alquilada, ubicada en el barrio María Auxiliadora, en las afueras del casco céntrico, en la zona oeste de la ciudad. Se movilizaba a bordo de una camioneta VW Amarok.
Se presume que desde hace unos seis meses operaba en Encarnación. Se manejaba con cédula de identidad de contenido falso, y registros de conducir automóvil y motocicleta expedidos por la Municipalidad de Cambyretá. Los antecedentes de “Bugão” se remontan al año 2012, cuando fue detenido por un caso de homicidio, en el que fue beneficiado con una medida de prisión domiciliaria.
En el 2021 un operativo antidrogas denominado “Jerjes I” logró desmantelar una estructura familiar dedicada al lavado de dinero del narcotráfico, que operaba bajo la dirección de Ayala mediante una empresa de fachada dedicada al negocio de la ganadería. Desde entonces el sujeto permanecía prófugo de la justicia.
Ayala fue traído a la capital del país luego de su detención teniendo en cuenta que en la capital se juzgan los casos graves de crimen organizado. La jueza Rosarito Montanía ordenó su reclusión en la cárcel de procesados sin condena, en la ex-Penitenciaría de Tacumbú.


