El Tribunal de Sentencia de Coronel Oviedo, integrado por los jueces Luis Ovelar, Víctor Vera Valloud y Andrea Riquelme, pospuso el juicio oral y público para el próximo lunes 18 de mayo de este año para cinco acusados del crimen de la joven María Fernanda Benítez, hecho ocurrido el 27 de mayo del 2025.
Tatiana Duarte, defensora técnica de la acusada Kiara Micaela Rolón Melgarejo solicitó posponer el inicio del juicio; presentó certificado médico para justificar que se encontraba con un estrés agudo.
Los padres de la víctima mostraron su descontento por la posposición del juicio, ya que consideran algún tipo de chicana judicial. Leonardo Benítez, padre de la víctima, apuntó directamente al padre del presunto autor, ya que en el día del hecho su hija se encontraba en la casa del novio, donde además se encontraba también el dueño de casa.
El fiscal de la causa, Fermín Segovia, sostuvo a los medios de comunicación que existen muchos elementos convincentes para llevar el juicio a buen puerto, con una condena ejemplar. El 12 de febrero pasado, el juez penal de Garantías de Coronel Oviedo, Gustavo Ovelar, elevó a juicio oral y público contra cinco de los seis acusados por la muerte de María Fernanda Benítez Martínez.
La decisión judicial recayó sobre los acusados, los padres del menor, presunto autor de feminicidio, Ricardo Villamayor, suegro del joven, además de la amiga del adolescente, Micalela Rolón Melgarejo, de 19 años, y Franco Antonio Acosta Paredes, dueño de la farmacia que habría vendido medicamentos abortivos al adolescente.
El asesinato se produjo el 26 de mayo del año pasado entre las 11:00 y las 14:00. El crimen se habría cometido en el patio trasero de la casa del menor. Las investigaciones sugieren que el menor actuó solo. Una carretilla habría sido utilizada para trasladar el cuerpo de la víctima hasta el baldío, ubicado a corta distancia de la vivienda del imputado.
La investigación apunta a una posible participación de los padres como cómplices o encubridores del crimen. Según el Ministerio Público, declaraciones obtenidas durante las diligencias permitieron reunir elementos que motivaron la orden de captura y su localización fuera del departamento de Caaguazú.
La Fiscalía imputó a los padres por simulación de hechos punibles, ya que habrían participado del ocultamiento y conocían el paradero de su hijo, pese a denunciarlo como desaparecido. También enfrentan cargos por exposición al peligro en el tránsito terrestre, al haber facilitado un vehículo al menor.
En un material fílmico recuperado, cuyas imágenes corresponden a la madrugada del 31 de mayo del 2025, cuando fue encontrado el cuerpo calcinado de la víctima en un baldío, detrás de la casa del presunto autor, se observa a este llegando en una camioneta que sería del señor Ricardo Villamayor, actual suegro del adolescente, acompañado además por su padre.
Detrás del vehículo circulaba un automóvil de color rojo, guiado aparentemente por la madre del joven. Llegaron hasta el local comercial de Villamayor en Coronel Oviedo. Se observa en la imagen de circuito cerrado que en la camioneta transportaban la motocicleta que era buscada por la Policía encargada de la investigación.
Las cámaras muestran cómo el joven es aparentemente ocultado junto con el biciclo y, horas después, el mismo Villamayor vuelve a aparecer en escena acompañándolo nuevamente. El joven habría regresado desde Alto Paraná.


