La causa por presunto lavado de dinero que involucra al imputado presidente del banco Atlas, Miguel Ángel “Miki” Zaldívar, sumó ayer un nuevo capítulo, en el intento de trabar el proceso, con la recusación planteada contra los miembros del Tribunal de Apelación en lo Penal Especializado en Delitos Económicos, Corrupción y Crimen Organizado. La acción, promovida por el abogado Alfredo Kronawetter en representación del imputado Celio Tunholi, apunta a apartar al pleno del tribunal integrado por los camaristas Mario Camilo Torres, Paublino Escobar y Silvana Luraghi, argumentando supuesta pérdida de imparcialidad en el manejo del expediente.
El escrito, presentado ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, sostiene que existen “motivos graves” que comprometen la independencia del tribunal, en particular tras el dictado del Auto Interlocutorio N° 45 del 5 de marzo pasado, mediante el cual los magistrados declararon inadmisible un recurso de apelación planteado por la defensa. Según el planteamiento, dicha resolución no solo habría incurrido en una indebida asunción de competencia, al resolver una cuestión que correspondería a la Corte, sino que además incluyó valoraciones que exceden el análisis jurídico, calificando la conducta de la defensa como “abusiva” y orientada a obstaculizar el proceso.
Este nuevo incidente se produce en un contexto ya adverso para los imputados luego de que el juez penal de garantías Humberto Otazú rechazara el pasado lunes los intentos de la defensa por frenar el avance del proceso y confirmara la audiencia de imposición de medidas cautelares. La recusación, sin embargo, introduce un factor de incertidumbre en la tramitación del expediente, al trasladar el foco hacia la eventual recomposición del tribunal de alzada y la revisión de actuaciones cuestionadas por la defensa. Todo esto, en el intento de prolongar el proceso y evitar la imposición de medidas cautelares a los imputados.


