Salud

El calor y el consumo de alcohol, una mala combinación que pueden terminar en lesiones y accidentes

Con la llegada de la temporada veraniega y las vacaciones, las autoridades sanitarias  se encuentran un tanto preocupadas por los abusos que pueden e…

El calor y el consumo de alcohol, una mala combinación que pueden terminar en lesiones y accidentes

Con la llegada de la temporada veraniega y las vacaciones, las autoridades sanitarias  se encuentran un tanto preocupadas por los abusos que pueden existir, al tomar el sol, el poco uso de protector solar, la ingesta de comidas que podrían estar en mal estado, pero por sobre todo, el alcohol, es por ello que han emitido una advertencia sobre la peligrosa combinación entre el calor extremo y el consumo de bebidas alcohólicas.

Según los datos difundidos, esta mezcla no sólo acelera procesos de deshidratación severa, sino que también, se ha convertido en uno de los principales factores detonantes de accidentes y muertes durante las vacaciones.

El principal riesgo radica en la pérdida de líquidos. Los días calurosos provocan una transpiración natural para regular la temperatura corporal, mientras que el alcohol actúa como diurético aumentando la micción; es decir, las ganas del proceso fisiológico de vaciar la vejiga.

El informe del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSP) refiere que, estas dos situaciones juntas pueden causar rápidamente un déficit hídrico e insolación.

Asimismo, el MSP destaca un dato alarmante, el alcohol es uno de los principales causantes de muertes por ahogamiento en verano. Al ralentizar la comunicación neuronal y actuando como depresor del sistema nervioso central, es decir; al influir en el “juicio”,  aumenta la toma de riesgos. Incluso los nadadores experimentados pueden alejarse demasiado de la orilla sin poder regresar. Además, el alcohol puede ocultar la sensación térmica real, llevando a cuadros de hipotermia sin que la persona se percate.

De la misma forma, quienes beben bajo el sol tienden a descuidar la protección dermatológica. La falta de uso de protector solar deriva en quemaduras graves que, a largo plazo, incrementan el riesgo de cáncer de piel.

En el contexto vacacional se suele disparar el consumo excesivo. Se considera un consumo de riesgo la ingesta de cinco o más bebidas en hombres y cuatro o más en mujeres en una sola ocasión. Este exceso eleva la concentración de alcohol en sangre, interactuando negativamente con medicamentos para la hipertensión, diabetes o afecciones mentales, y empeorando cuadros como el mareo por movimiento.

Para evitar estas situaciones, se recomienda encarecidamente intercalar el consumo con agua, jugos o refrescos, lo cual ayuda a ralentizar la absorción del alcohol y mantener la hidratación.

Finalmente, se recuerda la regla de oro de la seguridad vial y familiar: quienes conduzcan no deben haber bebido, optando por un conductor designado o taxis, y los adultos a cargo de menores deben mantenerse sobrios para garantizar la supervisión y dar un buen ejemplo.

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