Nuestro país, a través del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), tomó una medida drástica de protección sanitaria. Desde el último fin de semana, quedó prohibida la importación de carne fresca, congelada y todos los derivados de cerdo provenientes de España. La decisión responde a la detección del primer caso de peste porcina africana (PPA) en el país ibérico, después de casi treinta años.
El presidente del Senacsa, José Carlos Martin, aclaró que la suspensión es temporal. La medida aplicada desde el último fin de semana aquí en el país, se mantendrá vigente "hasta contar con garantías sanitarias plenas".
Aunque el volumen comercial que Paraguay compra a España es bajo, las autoridades prefirieron actuar con rapidez. El objetivo es blindar el estatus sanitario nacional ante cualquier riesgo. Cabe destacar que la PPA es una enfermedad letal para cerdos y jabalíes. Sin embargo, no representa ningún peligro para la salud humana. Paraguay se suma así a una lista de más de cuarenta países que ya aplicaron restricciones totales o parciales a los productos españoles.
El origen del brote en Barcelona
La alarma se encendió a finales de noviembre en España, cuando las autoridades encontraron dos jabalíes muertos en la sierra de Collserola. Este sitio se encuentra a solo diez kilómetros del centro de Barcelona. Los análisis laboratoriales confirmaron la presencia del virus. Hasta la fecha, se han contabilizado trece animales silvestres contagiados. Todos los casos se circunscriben a un radio de seis kilómetros del foco inicial. Afortunadamente, el virus no ha saltado a ninguna granja comercial hasta el momento.
La reacción de España fue inmediata y severa. El gobierno delimitó una zona protegida de seis kilómetros y otra de vigilancia de veinte. Esta área abarca a 91 municipios catalanes. Además, se prohibió la caza y se cerraron senderos y parques naturales. Incluso, se desplegó a la Unidad Militar de Emergencias del Ejército para rastrear cadáveres. Como medida preventiva, sacrificaron unos 30.000 cerdos de explotaciones cercanas al foco.
Impacto económico y futuro de la medida
El sector porcino es vital para la economía española. Las exportaciones mueven aproximadamente 8.800 millones de euros al año. Por lo tanto, este brote representa un golpe comercial significativo. Para recuperar el estatus de "país libre" de PPA, España deberá pasar doce meses sin casos en granjas. Mientras tanto, el comercio internacional se verá afectado.
En relación a Paraguay, el diálogo se mantiene abierto. Ambos gobiernos ya están agendando una reunión bilateral. El propósito es evaluar la evolución del brote. Asimismo, se definirán los criterios técnicos sobre cuándo y cómo se levantará la prohibición paraguaya de importación de carne porcina de España. Por ahora, la prioridad del Senacsa es la precaución absoluta.


