Las negociaciones entre Paraguay y Brasil para la revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú ingresaron a una fase decisiva, con avances sustanciales tanto en el plano técnico como en el ámbito del Consejo de la entidad binacional. Así lo afirmó el canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, quien destacó que las conversaciones se desarrollan de manera permanente e ininterrumpida, con perspectivas concretas de alcanzar un acuerdo que resulte beneficioso para ambos países y fortalezca institucional y financieramente a la Itaipú.
Ramírez Lezcano remarcó que el Anexo C constituye un eje central de la negociación, junto con aspectos vinculados a la inversión, la operación y la modernización del sistema energético. En ese marco, subrayó la necesidad de ampliar el concepto de Itaipú, incorporando nuevas tecnologías y fuentes de generación. Recordó que en el 2025 la hidroeléctrica alcanzó un récord histórico de producción y que ya se iniciaron proyectos piloto de energía solar, con miras a inversiones que podrían casi duplicar la capacidad de generación y aportar mayor estabilidad al sistema.
Las conversaciones incluyen, además, la posibilidad de que Paraguay venda energía directamente al mercado brasileño, así como el análisis de costos asociados a ventanas de alta demanda. Aunque las expectativas de precios planteadas por el sector privado brasileño no han sido satisfactorias, el diálogo continúa bajo el liderazgo de la Ande.
Ramírez Lezcano también vinculó el futuro energético con el desarrollo tecnológico del país, señalando que Paraguay aspira a consolidarse como actor global en inteligencia artificial, apoyado en alianzas estratégicas y en una matriz energética robusta y diversificada. En ese contexto, destacó la importancia de nuevas fuentes, como el gas proveniente de Vaca Muerta, Argentina, para sostener el crecimiento económico y productivo nacional.


