Sostuvo que desconoce los criterios de selección utilizados por el movimiento y cuestionó que la dirigencia haya optado por “una persona totalmente desarraigada de la vida política y de la vida partidaria”, según declaró a Radio Ñanduti.
Indicó que la experiencia de los denominados outsiders en la gestión pública no ha sido favorable en la mayoría de los casos, salvo excepciones como la de Horacio Cartes, a quien atribuyó un ciclo previo de militancia que precedió a su victoria electoral.
Aunque aclaró que no conoce personalmente a Pérez, consideró que su bajo perfil político podría convertirse en un aspecto útil si decide involucrarse activamente en el trabajo territorial. A su criterio, la proximidad con la ciudadanía es un factor determinante para cualquier candidatura en la capital.
Referentes desplazados y liderazgo interno
Duarte Frutos señaló que su sorpresa responde también a la existencia de dirigentes con trayectoria dentro de Honor Colorado que, en su opinión, podrían haber representado al movimiento en Asunción. Mencionó particularmente a jóvenes con experiencia en la gestión pública. Argumentó que la afiliación partidaria no equivale necesariamente a vocación de servicio y que la militancia activa es la que otorga legitimidad a un liderazgo.
Sostuvo que la decisión representó una marginación de referentes jóvenes con recorrido político, lo que, según dijo, genera interrogantes sobre los criterios utilizados para la definición de una figura competitiva en la capital.
Contexto electoral y situación institucional
El exmandatario señaló que Asunción constituye un distrito electoral complejo, que exige mayor trabajo político para entusiasmar a la militancia y conectar con un electorado que combina sectores críticos con bases históricamente coloradas. Agregó que la coyuntura económica y social puede influir en la percepción ciudadana sobre la ANR, por lo que consideró necesario reforzar la presencia territorial y la comunicación con los contribuyentes.


